El mayorista cayó a $1.511 y se mantiene en modo "serrucho". La menor demanda de pesos, la baja de tasas y la dolarización preelectoral aparecen entre las claves para septiembre.
El dólar mayorista comenzó septiembre nuevamente bajo la atención del mercado. La divisa se mantuvo en modo "serrucho" y retrocedió en la segunda jornada del mes para ubicarse en $1.511, mientras la city empieza a evaluar cuánto margen tendrá el tipo de cambio moverse en las próximas semanas. Desde hace una semana que la cotización alterna ascensos con descensos, pero siempre en torno a valores similares.
En cuanto al tipo de cambio minorista, en el Banco Nación operó a $1.485 para compra y $1.535 para venta. A su vez, el promedio que realiza el Banco Central (BCRA) se ubicó en $1.484,17 para compra y $1.535,36 para venta. En cuanto a los paralelos, el MEP avanza hasta los $1.533,56, el CCL cae hasta los $1.592,41, y el blue bajó hasta los $1.540.
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Fue llevado hasta el Hospital Fernández. El juicio se reanudará el lunes 7 de septiembre.
El lunes, la demanda por cobertura y pagos al exterior ganó intensidad y llevó la cotización mayorista hasta un máximo de $1.514, para finalmente cerrar un peso por debajo. El movimiento se produjo después de un agosto en el que el dólar avanzó 1,6%, o $23,50, hasta terminar en $1.508,50. Pese a la suba, el tipo de cambio continuó lejos del límite superior del esquema de bandas: este martes quedó 24,3% por debajo del techo de $1.881,22.
La dinámica de las últimas semanas mostró, además, un cambio en la administración cambiaria. Luego de mantener al mayorista durante varias ruedas alrededor de los $1.500, el Gobierno permitió una mayor flexibilidad del tipo de cambio, en paralelo con una distensión de las tasas de interés en pesos. Sin embargo, continuó interviniendo a través de futuros e instrumentos dólar linked.
La primera rueda del mes dejó otra señal relevante: el Banco Central (BCRA) compró apenas u$s15 millones en el mercado oficial, el menor monto para un inicio de mes desde que comenzó el actual programa de acumulación de reservas.
La cifra resultó particularmente baja frente al volumen negociado, que alcanzó los u$s671 millones. De esta manera, el Central absorbió apenas alrededor del 2% de las operaciones de la jornada.
El dato se conoció después de que agosto cerrara con el menor saldo mensual de compras del año. Además, los u$s15 millones quedaron por debajo del promedio diario del mes pasado, que había sido de unos u$s38 millones. Con la operación de este martes, las compras acumuladas por el BCRA durante 2026 alcanzaron los u$s14.110 millones.
Las reservas brutas, sin embargo, tuvieron un movimiento mucho más pronunciado: aumentaron u$s1.948 millones hasta u$s50.205 millones y recuperaron así el nivel de u$s50.000 millones.
El salto no estuvo explicado por las compras realizadas en el mercado ni por un efecto positivo de valuación, sino principalmente por la reversión de movimientos asociados al cierre de agosto. De hecho, la caída del oro jugó en sentido contrario y habría restado alrededor de u$s250 millones al valor de las tenencias del Central.
Dólar: qué espera el mercado para septiembre
La atención ahora se concentra en el comportamiento del dólar durante septiembre, un mes que suele presentar una menor demanda estacional de pesos. A esto se suma la compra de divisas para atesoramiento durante los primeros días del mes y los pagos vinculados a consumos con tarjeta en el exterior.
Al mismo tiempo, la baja de las tasas de interés en pesos introduce otra variable. Desde Criteria señalaron que la mejora de la liquidez comenzó a trasladarse al mercado, con la TAMAR por debajo del 25% nominal anual y una recuperación de las curvas locales.
Una reducción del rendimiento de las colocaciones en moneda local puede contribuir a disminuir el atractivo del carry trade y favorecer una dolarización gradual de las carteras, especialmente a medida que el mercado empieza a incorporar el escenario electoral de 2027.
Federico Glustein espera justamente que durante septiembre comience a profundizarse ese proceso. La mayor cantidad de pesos puede acompañar la baja de tasas, pero también generar una mayor demanda por activos vinculados al dólar.
Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, señaló por su parte que una menor demanda de pesos puede tener como contrapartida una reducción de la oferta de dólares. De todos modos, no observa por ahora elementos que permitan anticipar un salto abrupto y considera que el Gobierno conserva herramientas para suavizar episodios de volatilidad.
Fuente: Ámbito Financiero