Los Globales retrocedieron entre 0,2% y 0,4%, con las mayores pérdidas concentradas en el tramo largo de la curva. Entre los Bonares, se destacaron las bajas del AE38 y el AL41, que llegaron a rondar el 0,6% durante la rueda.
Los títulos soberanos operaron en rojo en una jornada adversa para la deuda emergente, mientras el S&P Merval logró cerrar con una leve mejora en pesos. El mercado también siguió de cerca la presión cambiaria, los anuncios sobre créditos hipotecarios, en la previa a la licitación del Tesoro.
Los bonos soberanos en dólares cerraron con mayoría de bajas este miércoles y el riesgo país volvió a avanzar, en la recta final de un agosto marcado por la debilidad de los activos argentinos. En el mes, el indicador elaborado por J.P. Morgan acumula un incremento superior al 20%.
Los Globales retrocedieron entre 0,2% y 0,4%, con las mayores pérdidas concentradas en el tramo largo de la curva. Entre los Bonares, se destacaron las bajas del AE38 y el AL41, que llegaron a rondar el 0,6% durante la rueda.
En ese contexto, el riesgo país subió 1% hasta los 517 puntos básicos. El deterioro de la deuda argentina se produjo en una jornada menos favorable para los mercados emergentes: el ETF EMB, referencia de ese segmento, perdió 0,1%.
El economista Gustavo Ber explicó que los activos locales regresaron a una postura más prudente, con la atención puesta en el Congreso y en "la nueva ronda de iniciativas del Gobierno". A esto se sumó un escenario internacional más cauteloso, luego de que la inflación de Estados Unidos mostrara una mayor resistencia a la esperada.
En Estados Unidos, el PCE general avanzó 0,2% mensual en julio y se ubicó en 3,7% interanual, una décima por encima de las previsiones. Por su parte, el índice núcleo aumentó 0,2% mensual y permaneció en 3,3% anual.
Los datos volvieron a poner presión sobre los bonos del Tesoro estadounidense. El rendimiento del título a diez años subió 2 puntos básicos, hasta el 4,64%, mientras que el mercado reforzó sus apuestas por una nueva suba de tasas de la Reserva Federal antes de fin de año.
En Wall Street, los principales índices finalizaron sin grandes variaciones: el S&P 500 avanzó 0,1%, el Nasdaq Composite cedió 0,1% y el Dow Jones perdió 0,2%. La cautela dominó la rueda antes de la presentación de los resultados de Nvidia, prevista para después del cierre.
En el mercado de materias primas, el petróleo volvió a retroceder. El WTI cayó hasta 0,7% y terminó cerca de los u$s82 por barril, mientras que el Brent bajó alrededor de 1,3%, hasta la zona de los u$s87.
A diferencia de los bonos, el S&P Merval avanzó 0,5% en pesos, aunque medido al dólar contado con liquidación terminó con una leve baja. El índice cerró en torno a los 1.882 puntos en moneda estadounidense, luego de haber trepado 0,9% en la jornada anterior.
Las mayores subas dentro del panel líder correspondieron a Transener (+4,9%) y Metrogas (+3%).
En Wall Street, los ADRs argentinos mostraron una tendencia mayormente negativa. Entre las principales bajas aparecieron Telecom, Cresud y Grupo Supervielle, con retrocesos que durante la jornada rondaron entre 1,4% y 1,5%.
En el mercado local, la atención se desplazará este jueves hacia la nueva licitación de deuda del Tesoro, que deberá afrontar compromisos por unos $12,6 billones. Originalmente, los vencimientos ascendían a $13,9 billones, pero se redujeron después de que el Tesoro canjeara con el Banco Central alrededor de $1 billón de valor nominal de la Lecap S31G6 por el Boncap T30J7.
El menú de la licitación incluye títulos a tasa fija con vencimientos en noviembre de 2026 y en enero y mayo de 2027, además de una alternativa ajustada por CER a enero de 2027 y una Lelink con vencimiento en octubre de 2026.
La elevada concentración de compromisos cambiarios también presionó sobre el dólar mayorista, que subió 0,2% y cerró en $1.514, su cuarta rueda consecutiva en alza. Los movimientos en los mercados secundarios de bonos dólar linked y de futuros sugirieron presencia oficial durante la fijación del tipo de cambio aplicable a los vencimientos.
Pese a esa demanda de cobertura, el Banco Central compró u$s61 millones en el mercado de cambios, la tercera mayor adquisición diaria de agosto. De esta manera, las compras acumuladas durante el mes alcanzaron los u$s548 millones.
Los inversores también siguieron el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, para impulsar los créditos hipotecarios mediante fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
El organismo licitará hasta $2 billones en depósitos UVA entre las entidades financieras, que deberán destinar esos recursos al otorgamiento de préstamos para viviendas. Las colocaciones tendrán plazos de entre uno y cinco años, con tasas mínimas de UVA más 2,5% y UVA más 4,5%, respectivamente.
A su vez, los bancos no podrán otorgar con ese fondeo créditos hipotecarios a tasas superiores a UVA más 7,5%. El esquema apunta a atacar uno de los principales obstáculos que enfrenta actualmente el mercado: la falta de financiamiento de largo plazo para las entidades.