Economía & Negocios Freno de mano

El Gobierno mueve fichas para sostener el dólar en $1500 y sumar reservas

El Ministerio de Economía asumió un rol más decisivo en la administración de la cantidad de pesos disponibles. 

Martes, 18 de Agosto de 2026

El Gobierno profundizó en los últimos días su estrategia monetaria y cambiaria con una mayor coordinación entre el Banco Central (BCRA) y el Tesoro. El objetivo oficial es avanzar al mismo tiempo sobre tres frentes: mantener al dólar cerca de los $1500, administrar las tasas de interés en pesos y fortalecer las reservas internacionales.

Sin embargo, analistas privados advierten que sostener esas metas en simultáneo implica un equilibrio complejo y, por ahora, de corto plazo.

Una señal de esa dificultad apareció en el ritmo de compras de divisas del Banco Central. Mientras que durante julio la entidad había adquirido un promedio cercano a US$103 millones diarios, en agosto esa cifra se redujo a alrededor de US$33 millones por jornada.

La desaceleración responde a la intención de evitar una presión adicional sobre el mercado cambiario que pueda llevar al dólar por encima del nivel que el Gobierno busca sostener. Según estimaciones privadas, la decisión de ubicar los $1500 como referencia de corto plazo también tuvo impacto en el comportamiento de los bonos argentinos en dólares.

Además de moderar sus compras de reservas, el BCRA utiliza otras herramientas para contener la cotización. Entre ellas aparecen las operaciones en el mercado de futuros, la venta de títulos vinculados a la evolución del tipo de cambio y medidas destinadas a sostener un piso para las tasas de corto plazo.


El Tesoro gana protagonismo


En paralelo, el Ministerio de Economía incrementó su participación tanto en el mercado cambiario como en la administración de los pesos disponibles en el sistema financiero.

El Tesoro realiza intervenciones puntuales sobre el dólar contado, administra las licitaciones de deuda y comenzó a tener un rol más activo en el manejo cotidiano de la liquidez mediante depósitos en entidades bancarias.

Ese mecanismo quedó expuesto en una de las últimas licitaciones de julio, cuando Economía consiguió alrededor de $4 billones por encima de los vencimientos que debía afrontar. En lugar de trasladar inmediatamente esos fondos al Banco Central, parte del dinero permaneció depositado en bancos.

La decisión permitió que esos pesos continuaran temporalmente dentro del sistema financiero y evitó una absorción demasiado brusca de liquidez.

El esquema, sin embargo, genera interrogantes entre los operadores. Consultoras privadas señalaron que la utilización simultánea de distintas herramientas dificulta determinar cuál es la prioridad en cada momento: reducir la cantidad de pesos, sostener las tasas, contener al dólar o cumplir con todos esos objetivos al mismo tiempo.

A esto se suma el papel que tiene el tipo de cambio dentro de la estrategia oficial para contener la inflación. Con el índice de precios nuevamente por encima del 2% mensual, el mercado observa si el Gobierno profundizará el ancla cambiaria aun cuando eso pueda limitar otras metas, como la recuperación de la actividad económica.

Por ahora, el Ejecutivo apuesta a una intervención coordinada entre el Banco Central y el Tesoro para mantener estable el mercado, aunque los analistas advierten que el margen para sostener simultáneamente el dólar, las tasas y la acumulación de reservas continúa siendo estrecho.