Un estudio del IAPG encargado por la Secretaría de Energía actualizó el cálculo de recursos remanentes técnicamente recuperables de petróleo de la formación. El nuevo volumen representa un salto del 89% frente a la estimación de la EIA de 2013 y confirma una ampliación del área productiva hacia Río Negro y Mendoza.
Vaca Muerta cuenta con 30.170 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables, según un nuevo estudio elaborado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas a pedido de la Secretaría de Energía. La cifra implica un aumento del 89% respecto de la última estimación de referencia, realizada en 2013 por la Administración de Información Energética de Estados Unidos, que había calculado 16.220 millones de barriles.
El dato redefine la escala del principal recurso no convencional de la Argentina. No se trata de una estimación de producción inmediata ni de reservas probadas, sino de recursos remanentes técnicamente recuperables: petróleo que podría extraerse a lo largo de la vida útil de la formación con la tecnología disponible y bajo estándares técnicos de la industria.
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La actualización fue presentada como un insumo clave para orientar decisiones de inversión, infraestructura y política energética. El Gobierno sostiene que el nuevo cálculo confirma que el potencial de Vaca Muerta es mucho mayor al previsto hace una década y que el desafío ya no pasa solo por probar la roca, sino por acelerar su desarrollo.
Cómo se hizo el nuevo relevamiento
El estudio fue solicitado formalmente por la Secretaría de Energía en octubre de 2025 y estuvo a cargo de un equipo multisectorial coordinado por el IAPG.
Participaron técnicos de siete de las principales operadoras del país: YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron y Tecpetrol. También intervinieron profesores de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de La Plata, junto con especialistas de la Secretaría de Energía y del propio IAPG.
Los resultados fueron avalados formalmente por el IAPG y por ambas universidades. La metodología aplicada fue un análisis volumétrico probabilístico bajo el estándar internacional PRMS 2018, utilizado por la industria para estimar recursos y reservas de hidrocarburos.
El objetivo fue realizar una evaluación integral del play petrolero, algo que no se hacía desde hacía unos 15 años. Hasta ahora, la principal referencia seguía siendo el cálculo publicado por la EIA en 2013.
El informe identificó tres factores técnicos que explican el crecimiento del potencial petrolero estimado. El primero fue la ampliación del área prospectiva útil, que creció 22%. Esa superficie es la zona donde resulta viable perforar, luego de descontar áreas con limitaciones geológicas o ambientales. La expansión incluye nuevas zonas hacia el sur de Mendoza y hacia Río Negro.
El segundo factor fue el aumento del espesor útil de la formación, que subió 39%. Vaca Muerta no es una capa uniforme, sino una formación compuesta por distintos niveles de roca. La mayor experiencia acumulada permitió identificar más niveles aptos para perforar con menor riesgo que hace una década.
El tercer elemento fue la mejora del factor de recuperación, que creció 54%. Ese indicador mide qué porcentaje del petróleo contenido en la roca puede extraerse efectivamente con la tecnología disponible. La mejora responde a una mejor definición de la distancia óptima entre pozos y a avances en perforación y estimulación hidráulica.
La combinación de esos tres factores explica que la estimación total casi se haya duplicado frente al cálculo anterior.
Fuente: Ámbito Financiero