La Secretaría de Finanzas ofrecerá este miércoles cinco instrumentos a tasa fija, CER, Dólar linked y en moneda dura. Con vencimientos íntegramente en manos privadas, el mercado seguirá cuánto decide renovar Economía ante la tensión entre sostener la liquidez y contener el dólar.
El miércoles 12 de agosto, el Ministerio de Economía enfrentará vencimientos por unos $4,5 billones, un monto que corresponde casi en su totalidad a una Lecap de corto plazo en poder de inversores privados. Se trata de una prueba clave para la estrategia financiera del equipo económico, que hoy debe sostener al mismo tiempo tres variables sensibles: el nivel de las tasas en pesos, la cantidad de liquidez disponible en el sistema y el comportamiento del dólar.
La cartera de Finanzas confirmó el lunes el menú de la licitación: cinco títulos que incluyen una Lecap con vencimiento en noviembre, una letra CER nueva a enero de 2027, dos bonos dólar linked (uno a septiembre y otro a octubre) y una reapertura del Bonar 2029 en moneda extranjera. Un dato saliente es que, con este esquema, no quedan compromisos en pesos pendientes después de las elecciones de 2027, algo que marca una diferencia con licitaciones anteriores. Los inversores podrán presentar ofertas entre las 10 y las 15, y la liquidación de la operación se concretará el viernes 14.
Entre las opciones en moneda local, el Tesoro reabrirá la Lecap S30N6 -que vence el 30 de noviembre de 2026 y se licitará por precio- y sumará una Lecer, indexada por inflación, con vencimiento el 29 de enero de 2027.
En comparación con convocatorias previas, el menú resulta más acotado: no aparecen ni instrumentos TAMAR ni bonos duales. Desde Balanz analizan la curva CER y destacan al TZXM7 como su opción preferida para el tramo medio, en la medida en que estiman que el mercado todavía está subestimando la inflación futura. Para quienes buscan posiciones más largas, en cambio, la sociedad de bolsa sigue apostando por los bonos duales, en particular el TXMJ9. Además, señalan que el carry trade no luce especialmente atractivo por el momento, por lo que prefieren instrumentos que ofrezcan cobertura ante una posible aceleración inflacionaria o cambios en las tasas.
La oferta en pesos se completa con dos títulos atados al tipo de cambio oficial: la reapertura de la D30S6 (vencimiento el 30 de septiembre) y una nueva Lelink que expira el 30 de octubre. En ambos casos, la suscripción se hará en pesos, tomando como referencia el tipo de cambio A3500 del martes 11 de agosto, y el pago también será en moneda local, ajustado según la cotización oficial del dólar.
Estos instrumentos ganan protagonismo luego de que el Gobierno interviniera activamente sobre la curva dólar linked en las últimas semanas. Según Balanz, las letras con vencimiento en agosto y septiembre todavía ofrecen oportunidades si se las combina con futuros de Rofex, aunque para los plazos más largos los tipos de cambio implícitos ya están cerca de sus propias estimaciones.
A esto se suma la reapertura del Bonar 2029 (AO29), un bono en dólares con cupón del 6% anual de pago mensual. Economía tiene margen para colocar hasta us50 millones en la primera rueda y otros us50millonesenlaprimeraruedayotrosus50 millones el jueves, en una segunda instancia que solo se abrirá si la primera no queda desierta.
La gran incógnita de la licitación pasa por el porcentaje de renovación que apunte a lograr el equipo económico. PPI remarca que, al estar los $4,5 billones que vencen enteramente en manos privadas, el Tesoro tiene libertad para decidir cuánto retener y cuánto pesos volver a poner en circulación.
Esa decisión no es menor: la política que viene usando el Gobierno para frenar al dólar se basó en ofrecer cada vez más cobertura cambiaria a través de los instrumentos dólar linked. Esto ayudó a bajar las expectativas de devaluación, pero como contrapartida absorbió pesos del mercado y elevó la presión sobre las tasas de corto plazo.
Por ese motivo, PPI plantea que convalidar un rollover menor al 100% podría ser una forma de devolverle pesos al mercado, aliviando las tasas overnight y dando aire tanto a las curvas en pesos como a la recuperación del crédito. El riesgo, sin embargo, es que ese excedente de pesos vuelva a empujar al dólar, que en las últimas ruedas ya se acercó a los $1.500.
En definitiva, el resultado de esta licitación no se va a leer solo mirando el porcentaje de renovación. También será clave observar cómo se reparte la demanda entre los distintos instrumentos, y si Economía elige priorizar la inyección de liquidez para descomprimir tasas o mantener el pie en el freno para frenar la demanda de dólares.