La sociedad Techint-Sacde sufrió su segunda derrota consecutiva en las licitaciones de infraestructura para exportación de Vaca Muerta.
El consorcio integrado por la estadounidense Pumpco, la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos se quedó con la construcción de los dos ductos que formarán parte del proyecto Argentina LNG, impulsado por YPF junto a sus socios internacionales. La adjudicación, valuada en US$1.200 millones, todavía debe formalizarse en las próximas semanas.
La obra contempla la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas y un poliducto de 24 pulgadas, ambos de aproximadamente 527 kilómetros, que unirán Meseta Buena Esperanza con Sierra Grande, una infraestructura clave para el desarrollo de las exportaciones de gas natural licuado desde Vaca Muerta.
La principal novedad del proceso fue el mecanismo elegido para definir al ganador. Por primera vez en una obra de infraestructura energética vinculada a Vaca Muerta se utilizó una subasta inversa electrónica ciega.
Tras una etapa técnica que redujo la competencia a dos consorcios finalistas, YPF estableció un precio máximo y ambos participantes comenzaron a mejorar sus ofertas en tiempo real. Ninguno de los oferentes conocía el valor presentado por su competidor ni sabía si seguía participando de la puja, lo que llevó a una competencia exclusivamente basada en el precio.
El objetivo fue obtener la propuesta económica más conveniente para el proyecto, dejando de lado otros factores que tradicionalmente influían en este tipo de licitaciones, como la experiencia previa, la relación con el operador o las ventajas logísticas.
El otro gran protagonista del proceso fue el consorcio conformado por Techint y Sacde, que volvió a quedar fuera de una licitación estratégica vinculada al desarrollo de Vaca Muerta. Se trata de la segunda derrota consecutiva para el grupo en proyectos de infraestructura destinados a la exportación de gas natural licuado, luego de haber perdido recientemente otra compulsa correspondiente al proyecto Southern Energy.
En paralelo, para Pumpco -subsidiaria de MasTec, la compañía estadounidense vinculada al empresario Jorge Mas, propietario del Inter Miami- esta representa su primera adjudicación en Argentina tras varios intentos fallidos en otras obras energéticas.
Aunque ya se definió la empresa encargada de ejecutar la obra civil, todavía resta una etapa clave del proyecto: la licitación para el suministro de los caños que conformarán ambos ductos, un proceso que se espera lanzar antes de fin de mes.
Ese tramo también será seguido de cerca por la industria, ya que en proyectos anteriores generó una fuerte competencia entre fabricantes locales y proveedores internacionales, consolidando una tendencia en la que el precio gana cada vez más peso en la adjudicación de las grandes obras energéticas.