En agosto tiene agendada una nueva visita con el titular del Palacio de Hacienda. Una encuesta de la entidad revela que Argentina tiene la mayor presión tributaria efectiva de 30 países.
Rappallini, está reuniendo todos los papeles y documentos para renovar el pedido de una rebaja integral de impuestos al ministro de Economía, Luis Caputo.
El próximo encuentro será el mes próximo, y Rappallini insistirá en la necesidad de convocar a un "Pacto Federal Fiscal industrial" que le permita al sector manufacturero sobrellevar el momento de la apertura comercial.
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El empresario dice que la carga fiscal Argentina "ha frenado fuerte el crecimiento del PBI en Argentina" y compara con la situación de Canadá y España, dos naciones de similar cantidad de población pero que tienen un presupuesto del Estado de u$s900.000 millones. El PBI de Argentina es de unos u$s600.000 millones.
La central reclama una fuerte baja de la presión fiscal real. Si bien en Argentina es del orden de algo más del 30%, similar a la de los países de la OCDE, en realidad, la carga total sobre la parte de la Economía que está en blanco es muy superior, del 50% respecto de las utilidades de las empresas.
Rappallini estuvo junto al presidente del Departamento de Política Tributaria de la entidad, Carlos Abeledo. Allí se presentó un relevamiento que ya se había hecho en 2023, que es un comparativo del sistema tributario local con el de 30 países entre los cuales están los de la OCDE, los vecinos regionales, Países Bajos, España y Suiza.
En promedio, la Argentina tiene la mayor carga impositiva de todos. El escenario no es diferente del que había en 2023, tan solo que se ha agravado debido al incremento de la presión fiscal de los municipios.
Rappallini señala que para reducir impuestos es necesario que se llegue a un acuerdo político a nivel nacional, provincial y municipal. Señala que lo que hay que evitar es que si la Nación baja impuestos, el espacio no lo aprovechen los municipios para subir sus tasas.
Impuesto al Cheque: primer candidato
El Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como impuesto al cheque, podría ser el primer candidato a desaparecer. Abeledo señala que desde el Gobierno afirman que la idea es reducir la presión tributaria en la medida en que se consolide el superávit fiscal. Hoy el tributo representa el 7% de la recaudación.
La ventaja que tiene el impuesto al Cheque es que no requiere de una ley del Congreso para anular su efecto. Está diseñado para permitirle al Poder Ejecutivo usarlo como pago a cuenta de otros tributos y eso lo puede hacer por decreto. La propuesta de la UIA es que se vaya desarmando de manera gradual, primero un 60%, luego un 70% y finalmente 100% a cuenta del Impuesto a las Ganancias o el IVA. De ese modo, el efecto para el sector empresario sería nulo, y permitiría derogarlo más fácilmente.
La iniciativa completa en la que trabaja la UIA es la siguiente:
Reducción del costo laboral no salarial: se propone permitir el cómputo de hasta el 95% de las Contribuciones Patronales a cuenta de IVA y Ganancias, para los sectores intensivos en empleo, industriales y economías regionales. Esta medida incentiva la formalización de la actividad productiva.
Impuesto a las Ganancias: establecer una alícuota única del 25%.
IVA: devolución automática de saldos a favor para compensar con otros impuestos y con saldos de libre disponibilidad. Eliminación de regímenes de retención y percepción.
Cuenta única tributaria para la automaticidad en la disponibilidad de saldos a favor y compensación entre impuestos.
En el caso del impuesto a los débitos y créditos permitir su cómputo como pago a cuenta de IVA e Impuesto a las Ganancias: 100% para pymes y un porcentaje gradual y progresivamente mayor para otras empresas (60%, 75% y 100% para los siguientes 3 ejercicios). Hasta su eliminación.
Eliminación de los Derechos de exportación para los productos MOI y alimentos elaborados.
Aumento de Reintegros de exportación para bienes industriales, alimentos y bebidas y economías regionales.
Reforma integral del ajuste por inflación impositivo y aplicación de quebrantos.
Automaticidad y reducción de anticipos.
Consenso fiscal 2026: reducción de alícuotas de Ingresos Brutos para la industria hasta llegar a 0% en un período cierto. Mientras establecer la actualización automática de los umbrales de ingresos que determinan las distintas alícuotas aplicables, mediante un índice público de referencia. Finalmente, la devolución automática de saldos y eliminación de regímenes de percepción, retención y pagos a cuenta. Tasas municipales que se correspondan con la concreta, efectiva e individualizada prestación de un servicio, y sus importes sean proporcionales con el costo del mismo, de acuerdo con lo previsto en la Constitución Nacional.
Inclusión del concepto "Buen Contribuyente".
Actualización de valores en normas tributarias atado a un índice público.
Ley de Transparencia fiscal: adhesión de provincias pendientes.
Establecer un compromiso de estabilidad fiscal y jurídica simil RIGI por 30 años, para dar certidumbre a las nuevas inversiones.
Fuente: Ámbito