Con un fuerte volumen operado de más de USD 800 millones, la cotización mayorista se pactó a $1.481,50, un máximo desde el 3 de noviembre. Al púbico en el Banco Nación siguió a $1.495.
En una jornada marcada por un elevado volumen de negocios, el dólar mayorista volvió a negociarse en alza este lunes y cerró a 1.481,50 pesos, su valor más alto desde noviembre de 2025. La divisa registró un incremento diario del 0,3%, consolidando el sendero alcista que ha caracterizado al mes de junio, donde ya acumula una suba del 5,2%. La rueda se destacó además por un alto caudal de operaciones, con un monto de 818 millones de dólares en el segmento de contado.
Mientras la cotización oficial sube, el dólar informal finalizó la jornada a 1.510 pesos para la venta, tras una leve baja de cinco pesos. En el marco del esquema de bandas cambiarias fijado por el Banco Central, el tipo de cambio oficial se ubica a una distancia del 21,9% del techo establecido en los 1.805,38 pesos. Si bien la ganancia anual del dólar mayorista es del 1,8% -lejos de la inflación acumulada del 16% en el primer semestre-, el movimiento actual refleja la presión sobre el mercado de cambios.
El comportamiento del sector exportador sigue siendo una de las claves para entender la dinámica del mercado. El analista Salvador Di Stefano advirtió que, pese al ajuste alcista del tipo de cambio, la liquidación del campo continúa siendo lenta. "La cosecha de soja suma 51,5 millones de toneladas y solo se han vendido 11,8 millones, mientras que en maíz faltan liquidar gran parte de los 68 millones de toneladas proyectados", detalló. A pesar de este panorama, Di Stefano destacó que el Banco Central continúa acumulando reservas, superando ya los 11.000 millones de dólares, lo que sugiere que la autoridad monetaria no se siente incómoda con el nivel actual del dólar.
En el plano internacional, los analistas observan presiones externas adicionales. La consultora Invecq señaló que el dólar se ha fortalecido a nivel global, con el índice DXY subiendo un 2,5%, lo que ha ejercido presión sobre las monedas de la región, como el real brasileño. A este escenario se suma el análisis de Portfolio Personal Inversiones, que identificó una reducción significativa en la emisión de deuda en moneda extranjera durante junio, lo que limitó la oferta de divisas proveniente de la cuenta financiera y añadió presión cambiaria.
De cara al inicio del segundo semestre, los especialistas coinciden en que el panorama exige cautela. El economista Gustavo Ber indicó que la atención de los operadores se concentrará en las proyecciones de equilibrio entre tasas, tipo de cambio e inflación, buscando anticipar cómo responderá la demanda de dinero en un contexto de estacionalidad con menor oferta de divisas. En la misma línea, un reporte de GMA Capital advirtió que el sector "arranca con menos viento de cola", destacando que el desafío será sostener la sintonía fina entre variables en un entorno que ya no ofrece amplios márgenes. Por su parte, Emilio Botto, de Mills Capital, sostuvo que el escenario base proyectado sigue siendo el de una corrección ordenada, siempre que se mantengan los ingresos por energía, agro y financiamiento privado.