El país vecino está muy cerca de igualar el nivel de las exportaciones locales, luego de aumentar fuertemente su competitividad
Brasil avanza con fuerza en el comercio global de harina de soja y ya se ubica muy cerca de desplazar a la Argentina en uno de sus principales productos de exportación. El país vecino viene reduciendo de manera sostenida una brecha que durante décadas consolidó el liderazgo argentino en este segmento estratégico.
De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la diferencia entre ambos países se achica rápidamente y Brasil "le pisa los talones" a la Argentina en el mercado internacional de harina de soja. Las proyecciones para el primer semestre del año ubican a Brasil con exportaciones superiores a las 12,3 millones de toneladas, mientras que Argentina alcanzaría cerca de 13,3 millones.
El avance brasileño se explica principalmente por el fuerte crecimiento de su industria de crushing, que cerró 2025 con un volumen récord de molienda y un incremento superior al 20% respecto de años anteriores. Este proceso consolidó una mayor capacidad productiva y una oferta exportable en expansión.
En contraste, el sector argentino muestra un comportamiento más estable y sin grandes saltos de crecimiento, lo que limita su capacidad para ampliar la ventaja histórica en el mercado global. Esa diferencia permitió que la distancia entre ambos países se reduzca de manera significativa en los últimos años.
El informe también señala que parte del impulso brasileño proviene de políticas que favorecen la industria del biodiesel, lo que incrementa la demanda de aceite de soja y, como consecuencia, genera una mayor disponibilidad de harina como subproducto, fortaleciendo su competitividad exportadora.
Históricamente, Argentina lideró con comodidad el comercio mundial de harina de soja, pero la tendencia comenzó a modificarse en la última década. Mientras Brasil acelera su expansión industrial, el país mantiene niveles de producción relativamente estables.
En cuanto a los destinos, Europa continúa siendo uno de los principales mercados para la harina argentina, con fuerte presencia de países como España, Italia y Países Bajos. Sin embargo, en los últimos años Asia ganó protagonismo, especialmente el Sudeste Asiático, con Vietnam e Indonesia a la cabeza como compradores clave.
También creció la participación de mercados de Medio Oriente y Turquía, mientras que el norte de África perdió peso en las exportaciones recientes. En paralelo, países de América Latina como Colombia, Chile, Ecuador y Perú aumentaron su relevancia dentro del mapa exportador argentino.
El cambio de escenario global refleja una competencia cada vez más intensa en el complejo sojero, donde Brasil consolida su posicionamiento y Argentina enfrenta el desafío de sostener su liderazgo histórico en uno de sus principales productos de exportación.