Economía & Negocios Números que salvan

Vaca Muerta y la minería ya generan casi tantos dólares como el campo y transforman la economía argentina

La balanza comercial argentina vive un cambio estructural: el crecimiento de hidrocarburos y minería redefine el ingreso de dólares del país

Miercoles, 10 de Junio de 2026

Durante años se habló de la posibilidad de que la energía y la minería se convirtieran en un nuevo motor para la economía argentina, capaz de complementar el histórico aporte del campo. Los últimos datos muestran que ese escenario ya comenzó a materializarse.

Según un informe de la consultora 1816 elaborado sobre la base de datos del Banco Central, entre enero y abril de este año los sectores de petróleo, gas y minería generaron una oferta neta de divisas cercana a los 8.150 millones de dólares, una cifra prácticamente equivalente a la aportada por el complejo agroexportador en el mismo período.

El dato refleja un cambio profundo en la estructura productiva del país y en una de las variables más observadas por el mercado: la capacidad de generar dólares genuinos para sostener el crecimiento económico y la estabilidad cambiaria.

 El peso creciente de la energía y la minería

La expansión de Vaca Muerta y el avance de los proyectos mineros comenzaron a modificar el mapa de generación de divisas. Mientras que el agro continúa siendo uno de los pilares de las exportaciones argentinas, la energía y la minería ganan cada vez más protagonismo.

Los especialistas destacan que gran parte de los dólares provenientes del sector agroindustrial se explican por exportaciones, mientras que en energía y minería existe una combinación entre ventas al exterior e ingreso de capitales a través de financiamiento privado.

En este último caso, muchas empresas recurrieron a emisiones de deuda en dólares para financiar inversiones y expandir proyectos productivos, generando un importante ingreso de divisas al mercado local.

El RIGI acelera las inversiones

Uno de los factores que podría profundizar esta transformación es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que concentra la mayoría de los proyectos vinculados a minería y energía.

De acuerdo con relevamientos privados, más del 90% de las inversiones anunciadas bajo este esquema corresponden a estos dos sectores. Aunque gran parte de esos fondos todavía no se ejecutó, se espera que comiencen a impactar con mayor fuerza durante los próximos años.

La expectativa es que estos proyectos impulsen nuevas exportaciones, aumenten la producción y fortalezcan la entrada de dólares a la economía.

Las proyecciones para 2026

Las perspectivas para los próximos años son optimistas. Distintas consultoras estiman que las exportaciones energéticas podrían alcanzar los 15.000 millones de dólares en 2026, impulsadas principalmente por el crecimiento de Vaca Muerta y por mejores precios internacionales del petróleo.

La minería también proyecta un fuerte salto, con exportaciones que podrían ubicarse cerca de los 7.700 millones de dólares el próximo año.

Mientras tanto, el campo seguiría siendo un actor central. Las estimaciones privadas prevén exportaciones agropecuarias cercanas a los 32.000 millones de dólares en 2026, consolidando su rol como principal generador de divisas del país.

 Hacia exportaciones récord

La combinación de energía, minería y agro permitiría que las exportaciones argentinas se acerquen a los 100.000 millones de dólares durante 2026.

De concretarse estas proyecciones, la Argentina podría cerrar el próximo año con un superávit comercial cercano a los 20.000 millones de dólares, una mejora significativa respecto de los niveles actuales.

Los analistas consideran que este cambio estructural marca un punto de inflexión para la economía argentina. Por primera vez en décadas, la generación de dólares ya no depende exclusivamente del campo: Vaca Muerta y la minería comienzan a consolidarse como nuevos pilares del desarrollo productivo y de la capacidad exportadora del país.