Un cambio en la matriz exportadora, sumado a la estabilidad financiera, fueron fundamentales para explicar la dinámica.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) superó esta semana los US$10.000 millones en compras de reservas, al tiempo que alcanzó las 100 ruedas consecutivas de intervención positiva en el mercado cambiario. De esta manera, la entidad que preside Santiago Bausili logró en menos de seis meses el objetivo de acumulación de divisas que se había fijado para todo el año.
Dos factores explican principalmente este resultado. Por un lado, el creciente aporte de los sectores energético y minero, que incrementaron su participación en la generación de dólares para la economía argentina. El aumento de las exportaciones y la mejora de los precios internacionales de los combustibles impulsaron la oferta de divisas proveniente de estas actividades.
Según distintos análisis privados, durante los primeros meses del año la contribución de la energía y la minería al mercado cambiario alcanzó niveles similares a los del complejo agroexportador. Mientras el campo continúa siendo el principal sector exportador en términos acumulados, la participación de la minería y la energía viene creciendo de manera sostenida y ya se consolidan como una de las principales fuentes de ingreso de dólares del país.
El segundo factor estuvo vinculado al financiamiento obtenido por empresas y provincias en los mercados internacionales. La emisión de deuda corporativa en dólares y su posterior liquidación en el mercado local incrementaron la oferta de divisas, especialmente en sectores relacionados con la producción energética.
De cara a los próximos meses, los analistas consideran que estas condiciones podrían mantenerse y facilitar el cumplimiento de las metas de acumulación de reservas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En ese sentido, destacan que el objetivo previsto para junio ya fue alcanzado con margen y que las perspectivas para la meta de diciembre aparecen más favorables que a comienzos de año.
No obstante, especialistas advierten que la continuidad de este proceso dependerá de que las empresas argentinas mantengan el acceso al financiamiento internacional y de que continúen ingresando inversiones productivas que permitan sostener la oferta de dólares en la economía.