El "Staff Report" del organismo internacional prevé que el PBI crecerá un 3,5% este año y que la inflación descenderá a un dígito hacia el final del mandato. Además, anticipa un fuerte ingreso de divisas y reservas en alza de la mano del RIGI.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó su informe técnico de revisión, conocido como Staff Report, en el que convalidó el rumbo macroeconómico adoptado por la administración de Javier Milei. El documento traza un escenario de optimismo para los próximos años, proyectando un crecimiento sostenido de la actividad, una drástica desaceleración inflacionaria y un progresivo fortalecimiento de las reservas internacionales del Banco Central.
Según el organismo, el impacto positivo de la disciplina fiscal, las reformas estructurales en marcha y la apertura económica permitirán consolidar las variables macroeconómicas en el mediano plazo. En el frente fiscal, el Fondo ponderó la estrategia oficial de mantener el superávit primario en torno al 1,4% del PBI para este año, con una proyección de incremento gradual que buscará aproximarse al 2% hacia 2028, sustentado en la contención del gasto y la reducción de subsidios.
Las estimaciones de crecimiento para la economía argentina muestran una aceleración en el corto y mediano plazo. El FMI proyecta que el Producto Bruto Interno (PBI) se expandirá un 3,5% impulsado principalmente por la inversión privada, el dinamismo de las exportaciones primarias y la reactivación de las obras de construcción bajo esquemas de concesión.
Para los años subsiguientes, el Fondo prevé un sendero de consolidación:
En materia de precios, el informe destaca el proceso de desinflación como uno de los principales logros del programa. El organismo estima que la inflación interanual descenderá al 25% hacia fines de este año, continuará su baja al 12,5% el año próximo y tocará el 7,5% en 2028, consolidando el regreso a los niveles de un solo dígito. Para lograrlo, el FMI subraya que será clave mantener la política monetaria restrictiva.
El frente externo y la acumulación de divisas componen otro de los capítulos centrales del reporte técnico. El FMI prevé una mejora en el déficit de cuenta corriente -que bajará al 0,8% del PBI este año y al 0,6% en el bienio posterior- gracias a un contexto de términos de intercambio favorables y al fuerte aporte exportador de los sectores de energía y minería.
Asimismo, el informe anticipa un incremento sustancial en los flujos de financiamiento y la llegada de capitales, apalancados fuertemente por los proyectos que ingresen bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), nuevas emisiones corporativas y la repatriación de activos.
Bajo este esquema de mayor flexibilidad cambiaria y prudencia fiscal, el FMI proyecta un horizonte de robustez para las reservas internacionales netas del Banco Central, estimando que superarán los USD 8.000 millones este año, escalarán a los USD 11.000 millones el año entrante y treparán hasta los USD 17.000 millones hacia fines de 2028, facilitando el reingreso definitivo de la Argentina a los mercados de crédito internacionales.