El board del organismo le dio el visto bueno a la evaluación del staff técnico, cerrada a mediados de abril. Destrabó un nuevo desembolso del programa firmado en 2025.
El directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional aprobó formalmente la segunda revisión del acuerdo vigente con la Argentina, habilitando de manera inmediata un desembolso de 1.000 millones de dólares para el país. Con esta nueva transferencia, el Gobierno nacional ya logró completar el 80% de los 20.000 millones de dólares que fueron pactados inicialmente en el programa de financiamiento.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el encargado de confirmar la noticia a través de su cuenta en la red social X, donde celebró el visto bueno definitivo de la cúpula del organismo multilateral de crédito y compartió las conclusiones del informe técnico elaborado por las autoridades del Fondo.
La cúpula del FMI remarcó que la aprobación representa un nuevo hito orientado a consolidar el proceso de desinflación, fortalecer la estabilidad externa y sentar las bases para un crecimiento económico sostenible traccionado por el sector privado. A pesar de reconocer que el contexto global y nacional se volvió más complejo, los directores evaluaron de forma positiva la firmeza en la implementación de las políticas locales.
Para mantener la vigencia del programa durante los próximos meses, el organismo ratificó las exigencias macroeconómicas de fondo que el equipo económico de la Casa Rosada deberá cumplir hacia finales de 2026. Por un lado, la Argentina tendrá que alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno, para lo cual las autoridades advirtieron que será indispensable sostener un control del gasto público riguroso y continuo. Por el otro, el Banco Central de la República Argentina tendrá que sumar un piso mínimo de 8.000 millones de dólares a sus reservas netas a lo largo de todo el año.
Incluso en el desglose de los números analizados, el board de la entidad financiera señaló que la Argentina no logró alcanzar con exactitud la meta de acumulación de reservas internacionales que se había pautado para el período evaluado. Sin embargo, los directores decidieron otorgar el aval al destacar que el Gobierno cumplió con la gran mayoría de los criterios de desempeño clave y que implementó de forma rápida medidas correctivas para reorientar las variables hacia el objetivo establecido.
Por su parte, la directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva, elogió los avances en materia de reformas estructurales y comerciales, haciendo especial mención al impacto del Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal, la reforma laboral y el fomento a las inversiones mineras en el país. Georgieva reconoció que la creciente incertidumbre política observada durante 2025 afectó de manera transitoria los niveles de crecimiento, desinflación y estabilidad externa de la Argentina. No obstante, ponderó positivamente que los ajustes en el marco de las políticas públicas ejecutados posteriormente propiciaron un repunte sostenido en las reservas del Banco Central -que ya compró más de 8.800 millones de dólares en lo que va del año-, una renovada tendencia a la baja en la inflación y una mayor confianza por parte de los mercados internacionales.