Economía & Negocios Suba del petróleo

YPF anunció que congelará el precio de sus combustibles durante 45 días

En medio de la volatilidad global del petróleo por la guerra en Medio Oriente, YPF decidió que los surtidores no reaccionen de manera automática a las subas o bajas del Brent durante un período de hasta 45 días. La medida, anunciada por Horacio Marín, busca frenar el impacto directo sobre el consumo.

Miercoles, 1 de Abril de 2026

YPF anunció este miércoles 1° de abril que pondrá en marcha un esquema de "buffer" o amortiguador de precios para evitar que la inestabilidad internacional del crudo se traslade de inmediato a la nafta y al gasoil. La decisión implica que, por aproximadamente 45 días, los valores en surtidor se mantendrán constantes aunque el Brent suba o baje.

El anuncio fue realizado por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, durante una entrevista en LN+. Allí explicó que la petrolera tomó la decisión porque empezó a detectar una caída del consumo en distintas zonas del país, algo que no venía ocurriendo con aumentos anteriores. "Decidimos crear un buffer para que el consumo no baje", sostuvo.

Marín aclaró además que la medida no debe leerse como un congelamiento ni como un tope regulado. Según su explicación, YPF venía trasladando solo una parte del impacto del alza internacional del barril, ya que una porción de su abastecimiento depende de compras e importaciones atadas a esos valores. Con este nuevo esquema, la empresa absorberá transitoriamente esas variaciones y recién más adelante evaluará cómo recomponer márgenes si la tensión internacional persiste.

La decisión se conoce en un contexto de presión global sobre los combustibles. La semana pasada, el Gobierno nacional también habilitó un mayor corte voluntario de etanol en las naftas como una forma de dar flexibilidad a las refinadoras y contener el impacto local del shock petrolero internacional.

De esta manera, YPF intenta ganar tiempo en un mercado especialmente sensible al bolsillo. La apuesta oficial y empresaria es que la volatilidad externa no se traduzca de forma lineal en los surtidores, al menos durante este tramo crítico de la crisis energética.