Uno de cada cuatro usuarios no logra pagar sus créditos en tiempo y forma. Las fintech analizan reducir intereses que hoy superan ampliamente la inflación.
El uso de créditos otorgados por billeteras virtuales sigue en expansión, pero también crecen las dificultades para devolverlos. Actualmente, los préstamos promedio oscilan entre los $300.000 y $500.000, con plazos de entre tres y seis meses. Sin embargo, cerca del 25% de esos créditos ya presenta problemas de pago.
El principal factor detrás de esta situación es el alto costo del financiamiento. Las tasas nominales anuales (TNA) que aplican estas plataformas rondan entre el 115% y el 120%, lo que deriva en un costo financiero total (CFT) que en muchos casos supera el 200% anual e incluso se acerca al 300%. Estos niveles quedan muy por encima de la inflación proyectada, estimada entre el 27% y el 30% interanual.
En este contexto, creció en las últimas semanas una tendencia llamativa en redes sociales: usuarios que, ante la imposibilidad de pagar sus deudas, optan por eliminar las aplicaciones como supuesta solución. Sin embargo, especialistas advierten que esta decisión no solo no resuelve el problema, sino que puede agravarlo.
"Si el deudor no paga, primero la compañía va a sugerir una normalización o una negociación. Pero si elimina la app sin mostrar voluntad de pago, es probable que el caso pase a un estudio de abogados", explicó Mariano Biocca. En ese escenario, la relación entre la empresa y el cliente cambia y puede derivar en instancias judiciales.
Desde el sector reconocen la preocupación por el aumento de la morosidad, que ya afecta a uno de cada cuatro deudores. Por eso, las principales compañías del ecosistema fintech comenzaron a evaluar una reducción en las tasas de interés, en un intento por aliviar la carga financiera de los usuarios.
La medida podría beneficiar a unos seis millones de clientes que ya tomaron créditos. De ese total, aproximadamente la mitad corresponde a trabajadores informales, uno de los segmentos más afectados por la caída del consumo y la falta de recuperación económica.
Los datos más recientes muestran que la mora en el sector de entidades no financieras -como billeteras digitales, emisoras de tarjetas no bancarias y plataformas de comercio electrónico- superó el 27% en enero de 2026. Se trata de un nivel de estrés que no se registraba desde la crisis de 2019 y el impacto económico de la pandemia.
Dentro de este universo, grandes compañías como Tarjeta Naranja y Mercado Libre, que concentran cerca del 60% del mercado, también evidencian un deterioro en la calidad de sus carteras de crédito.
En este escenario, el desafío para las fintech será encontrar un equilibrio entre sostener el negocio y evitar un mayor deterioro en la capacidad de pago de sus usuarios, en un contexto económico todavía incierto.