La autopsia preliminar apunta a una asfixia mecánica. Hay cuatro detenidos por homicidio y la familia evalúa ampliar responsabilidades al dueño del local y al municipio.
La Justicia avanza en la investigación por la muerte de Alexis Oscar "Pipa" Rogers, el hombre de 51 años que falleció tras ser reducido por personal de seguridad en la puerta del bar Sutton.
El hecho ocurrió durante la madrugada del sábado en la intersección de Rodríguez Peña y Maestro Ángel D'Elía, en San Miguel, cuando la víctima intentó ingresar al local nocturno. Según la reconstrucción, los patovicas le negaron el acceso y, cuando Rogers se retiraba, se produjo un cruce que derivó en una violenta pelea.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en que el hombre fue reducido en la vereda. Testigos indicaron que uno de los agresores le realizó una maniobra de inmovilización en el cuello. En ese contexto,Rogers colapsó y murió en el lugar.
La causa está a cargo de la UFI N°21 de San Martín, dirigida por la fiscal Lorena Carpovich, quien ya indagó a los cuatro detenidos, imputados por homicidio.
De acuerdo a la información preliminar, la autopsia habría determinado que la causa de muerte fue una asfixia mecánica. "Se trataría de un ahorcamiento doloso, tal como se observa en los videos", explicó el abogado querellante Emiliano Gareca, aunque aclaró que la familia aún no accedió formalmente al expediente.
Uno de los testimonios clave fue el del hijo de la víctima, quien presenció el hecho. Según su declaración, dos de los patovicas sujetaron a su padre del cuello mientras otro lo golpeaba. El joven también resultó herido durante el episodio, al igual que un amigo que lo acompañaba.
En este contexto, la querella anticipó que solicitará la prisión preventiva de los acusados y no descarta ampliar la investigación. "Vamos a evaluar la responsabilidad también del dueño del local y del municipio", sostuvo Gareca.
En paralelo, la Municipalidad de San Miguel dispuso la clausura del bar Sutton y entregó a la Justicia las grabaciones de las cámaras de seguridad. Además, se secuestraron los teléfonos celulares de los imputados, que serán sometidos a peritajes.
El caso generó conmoción en la zona y volvió a poner en debate el accionar del personal de seguridad en locales nocturnos, mientras la investigación busca determinar con precisión las responsabilidades en la muerte de Rogers.