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Consultoras prevén que la inflación de febrero desacelerará y quedará por debajo de enero: estimaciones entre 2,3% y 2,7%

Tras el 2,9% de enero, los relevamientos privados anticipan una baja moderada, con ayuda de un dólar más calmo y una menor presión en alimentos. Aun así, tarifas y arrastre estadístico obligaron a ajustar algunas proyecciones al alza.

Martes, 17 de Febrero de 2026

Luego de que el IPC de enero marcara 2,9%, las consultoras privadas estiman que febrero mostrará una leve desaceleración, con pronósticos que se mueven entre 2,3% y 2,7%. Si bien algunas mediciones recalibraron sus números por el "arrastre" que dejó el primer mes del año, el consenso del mercado es que el índice de precios se ubicaría por debajo del registro de enero, apuntalado por la estabilidad cambiaria y una moderación en alimentos.

Uno de los puntos que explicaron el salto de enero fue la dinámica de alimentos, que treparon 4,7% en ese mes. Para febrero, el sector comenzaría a aflojar, aunque con comportamiento dispar según rubros. Desde FMyAsociados señalaron que en la segunda semana de febrero la inflación en supermercados se mantuvo en 1,7%, con aumentos fuertes en frutas y verduras (5%). Con ese patrón, la consultora elevó su proyección mensual a 2,3%, incorporando el componente estadístico heredado y los incrementos en tarifas de luz y gas, bajo el supuesto de que el dólar continuará estable.

Una lectura similar aportó LCG, que registró un 2,5% en alimentos durante la primera semana del mes, seguido por una desaceleración al 1% semanal en la segunda. Con esos datos, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se ubica en torno a 2,4% mensual, señal de una dinámica más contenida que la de comienzos de año.

El resto de las consultoras se alinean en rangos cercanos: EcoGo proyecta 2,7% para la inflación general, con alimentos en 2,6%; Equilibra estima 2,3% luego de los ajustes tarifarios; y el Estudio Orlando Ferreres calcula 2,4% para el mes. En conjunto, el diagnóstico compartido es que la suba de precios sigue alta, pero sin repetir el pico de enero.

Desde Invecq recordaron que el 2,9% de enero fue la variación mensual más alta desde marzo de 2025 y representó el quinto mes consecutivo de aceleración. Sin embargo, plantearon que el movimiento no implica un quiebre del proceso de desinflación, sino el efecto combinado de inercia, estacionales y regulados. Para febrero, su IPC propio -que había marcado 2,8% en enero- corre a 2,7% mensual y proyectan un cierre en torno a 2,5%, en línea con una desaceleración gradual.

Con ese telón de fondo, febrero aparece como un mes de "baja controlada": menos presión por alimentos y tipo de cambio, pero con la vigilancia puesta en tarifas y en la persistencia de la inercia que todavía sostiene un piso elevado para la inflación.