Luego de tres semanas sin competencia oficial, el equipo de Leonardo Ponzio disputará seis encuentros en 30 días con la obligación de sumar para clasificar a los playoffs del Clausura y asegurar un boleto continental.
Tras completar un prolongado parate de 21 días sin rodaje oficial a raíz de la postergación de su cruce ante Sarmiento, River ingresa en una etapa determinante para su temporada. El conjunto dirigido por Leonardo Ponzio disputará una seguidilla de seis partidos en un mes con la imperiosa necesidad de sumar para mantenerse en carrera en el certamen local y no hipotecar su presencia internacional en las copas de la próxima temporada.
En el plano doméstico, la caída frente a Huracán frenó el envión que traía el ciclo interino y dejó al Millonario en el noveno puesto de la Zona B con 13 puntos, a dos unidades de Barracas Central, el último club que accede hoy a los octavos de final. Paralelamente, la tabla anual lo ubica en la décima posición con 42 unidades, a dos de la zona de Copa Sudamericana y a ocho de Argentinos Juniors en la pelea por la Copa Libertadores, distancia que podría reducirse si se impone en su pendiente en Junín.
El calendario inmediato exigirá máxima regularidad para aspirar al título del Torneo Clausura —única vía directa y asegurada hacia la Libertadores— o para escalar en la acumulada. El camino arrancará este sábado 10 de octubre a las 21:30 recibiendo a Estudiantes de Río Cuarto, para luego recuperar el postergado ante Sarmiento el miércoles 14 a las 19:00.
La recta final de la fase regular se completará con compromisos de alta exigencia: visitará a Belgrano (18 de octubre), recibirá a Racing (25 de octubre), disputará el Superclásico frente a Boca en la Bombonera (1 de noviembre) y cerrará su participación ante Aldosivi (8 de noviembre), en un fixture comprimido donde cualquier traspié lo dejaría sin margen de maniobra.