El piloto de Alpine correrá por primera vez en el exigente trazado malasio, condicionado por el calor y las lluvias. Deberá cumplir una penalización de cinco puestos en la grilla por la maniobra que involucró a Pierre Gasly y Lando Norris.
Tras un complejo paso por las calles de Bakú, el piloto argentino Franco Colapinto enfoca sus energías en su próximo compromiso dentro del calendario de la Fórmula 1: el Gran Premio de Malasia, que se disputará en el emblemático circuito internacional de Sepang. La fecha marcará el debut absoluto del bonaerense en el trazado asiático, caracterizado históricamente por sus extremas condiciones climáticas de agobiante calor, elevados porcentajes de humedad y la constante amenaza de precipitaciones repentinas.
Con miras a esta cita, el integrante de la escudería Alpine intensificó su puesta a punto en la sede técnica de Enstone mediante extensas jornadas de simulador iniciadas en la madrugada para facilitar la adaptación al huso horario. "Mi objetivo es tener un viernes productivo, lograr una buena puesta a punto del coche y, con suerte, estar en condiciones de competir por los diez primeros puestos ambos días", remarcó el piloto, quien subrayó la necesidad de encontrar un balance mecánico óptimo para mitigar el desgaste físico y la degradación de neumáticos.
El fin de semana en territorio malasio presentará un obstáculo adicional para el argentino, quien deberá afrontar una penalización de cinco posiciones en la grilla de partida. La sanción fue impuesta por los comisarios deportivos de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) tras evaluar la maniobra ocurrida durante el Gran Premio de Azerbaiyán, en la que se lo responsabilizó de forma predominante por el siniestro registrado a la salida de una neutralización con auto de seguridad.
El incidente tuvo lugar en la vuelta 36 de la competencia en Bakú, momento en el cual Colapinto intentó un sobrepaso por la cuerda interna de la primera curva y terminó impactando el flanco lateral del monoplaza de su compañero de equipo, Pierre Gasly. El toque desestabilizó al piloto francés, que terminó colisionando de manera secundaria contra el McLaren del británico Lando Norris, provocando el abandono inmediato de ambos competidores. En su resolución técnica, las autoridades concluyeron que el argentino ingresó a una velocidad excesiva que le impidió mantener el control de la trayectoria, descartando atenuantes por tratarse de un relanzamiento de carrera.