Relegado del plantel y entrenando de manera diferenciada, el lateral derecho busca acordar su salida de la institución pese a tener vínculo vigente hasta diciembre de 2027. Podría emigrar a ligas con mercados aún abiertos.
Tras permanecer varias semanas apartado del plantel profesional en el predio de Cantilo, Fabricio Bustos inició negociaciones formales para rescindir anticipadamente su contrato con River Plate. Aunque el defensor mantiene una relación contractual rubricada hasta diciembre de 2027, la dirigencia de Núñez y la representación del futbolista buscan resolver la desvinculación definitiva para poner punto final a su ciclo, a poco más de dos años de su desembarco en el club tras ser relegado por completo de la consideración deportiva.
Pese a que el libro de pases del fútbol doméstico ya concluyó, el lateral derecho maneja sondeos de instituciones que cuentan con prórrogas o de ligas del exterior con libro abierto. Habiendo sonado con anterioridad en la órbita de Independiente y Rosario Central sin ofertas concretas, el carrilero evalúa alternativas en mercados extranjeros como Brasil, Rusia o México -cuyas ventanas de transferencias expiran este sábado-, o bien sumarse a algún elenco local que aún posea cupos extraordinarios por venta o lesión.
La incorporación del marcador de punta se concretó a mediados de 2024 procedente de Internacional de Porto Alegre por una cifra cercana a los cinco millones de dólares, período en el cual alcanzó a disputar 53 partidos con la camiseta millonaria, registrando su última participación oficial frente a Blooming en la Copa Sudamericana. El puesto luego derivó en un conflicto táctico visible durante la llave ante Independiente Santa Fe, cuando el entonces DT Eduardo Coudet recurrió a Lucas Martínez Quarta como lateral improvisado por la imposibilidad reglamentaria de anotar a tiempo al refuerzo Giovanni González.
De concretarse la ruptura contractual en las próximas horas, Bustos se convertirá en el duodécimo integrante del grupo de futbolistas marginados en dejar la institución durante la presente reestructuración del plantel. Con su partida prácticamente sellada, el único caso pendiente de resolución en esa lista de prescindibles es el de Matías Viña, cuya situación permanece atada a las gestiones que encabeza Flamengo, dueño de sus derechos económicos, para reubicarlo en un nuevo destino deportivo.