El volante central de 27 años arrastra una discopatía lumbar que le impide entrenar a la par del grupo. Descartado para el cruce ante Atlético Tucumán, el cuerpo médico monitorea su evolución sin fijar plazos de retorno.
El cuerpo técnico de River Plate sigue con marcada preocupación el estado físico de Aníbal Moreno, quien continúa apartado de las canchas por una discopatía lumbar que arrastra desde la eliminación del certamen continental frente a Independiente Santa Fe. El mediocampista central de 27 años todavía no pudo sumar minutos oficiales bajo la conducción técnica interina de Leonardo Ponzio y trabaja de manera diferenciada en el predio deportivo, mientras los médicos evalúan a diario la respuesta de la zona afectada para diagramar su puesta a punto.
La patología que afecta al volante está directamente ligada a procesos de desgaste o degeneración en los discos intervertebrales de la región baja de la espalda, una afección compleja que requiere un abordaje cauteloso. El tratamiento implementado por el cuerpo médico combina sesiones intensivas de kinesiología con ejercicios de rehabilitación progresiva, incrementando las cargas físicas de forma paulatina para medir el umbral de dolor y evitar recaídas que comprometan su columna vertebral.
A raíz de las características de esta lesión articular, los plazos de recuperación se mantienen abiertos y supeditados a la tolerancia del futbolista frente a los estímulos de mayor exigencia en los entrenamientos. Si el jugador asimila favorablemente los trabajos de impacto podrá avanzar hacia la fase de reinserción grupal, pero la aparición de dolores residuales forzará a ralentizar el cronograma de reacondicionamiento, motivo por el cual desde el cuerpo técnico optaron por no fijar una fecha tentativa para su retorno.
En lo inmediato, el exfutbolista de Palmeiras está prácticamente descartado para el duelo del sábado frente a Atlético Tucumán por la novena jornada del Torneo Clausura. Frente a esta sensible baja en el eje medular, Leonardo Ponzio mantendrá a Fausto Vera como volante central de contención -quien rindió con solvencia en las victorias previas sobre Banfield e Independiente Rivadavia-, perfilando la decisión táctica de repetir el mismo once titular por tercera presentación consecutiva.