Deportes Heroe

Lisandro Martínez regresó a Gualeguay y se conmovió con un homenaje emotivo tras el Mundial 2026

El defensor fue declarado ciudadano ilustre de Entre Ríos y recibió una ovación de miles de vecinos que colmaron el acto.

Domingo, 26 de Julio de 2026

Lisandro Martínez, subcampeón con la Selección Argentina en el Mundial 2026, fue recibido como un héroe en su Gualeguay natal. A pesar de la reciente derrota ante España en la final, la multitud le demostró su incondicional afecto.

Declarado ciudadano ilustre de Entre Ríos, Martínez participó en un acto de la Gobernación que congregó a miles de personas. Familias, niños con la camiseta de la Selección y fans de todas las edades se reunieron para darle la bienvenida.

Fiel a su estilo, Lisandro se mostró cercano, saludando, firmando autógrafos y posando para fotos, dedicando especial atención a los más pequeños. Al subir al escenario con la campera de la Selección, fue ovacionado antes de tomar el micrófono.

"Quiero darles las gracias a todos por tomarse el tiempo de venir hasta acá. Para mí es un orgullo enorme representar a mi ciudad", expresó. Su discurso se tornó emotivo al recordar el título de Qatar 2022: "Me tocó estar acá cuando salimos campeones, ahora lamentablemente no lo pudimos conseguir de nuevo...", dijo con la voz quebrada, lo que provocó una ovación de apoyo.

Antes de despedirse, Martínez dejó un mensaje a las nuevas generaciones: "Lo único que quiero es dejar mi legado en el fútbol. Hoy veo muchos chicos y les digo que crean en sí mismos, que luchen y que no se den por vencidos. Van a sufrir adversidades y gente que los va a tirar para atrás, pero con la ayuda de la familia, los sueños están para cumplirse".

La escena reflejó el fuerte vínculo entre los campeones del mundo y la gente, incluso después de una derrota. Aunque Licha Martínez regresó sin la copa, recibió un reconocimiento que trasciende cualquier resultado: el cariño de su ciudad, que lo ovacionó como si hubiera levantado el trofeo nuevamente. Hay victorias que no se miden en títulos, sino en el afecto que un deportista despierta entre los suyos.