Con 39 años y hoy suplente de Beltrán, el histórico arquero se marcha del Millonario en este mercado: vuelve al club que también lo tiene como ídolo.
El glorioso ciclo de Franco Armani en River llega a su final. Con 39 años, hoy a la sombra de Santiago Beltrán, sabe que está en el crepúsculo de su carrera y tiene intenciones de que el retiro lo encuentre atajando y no en el banco de suplentes. Desde hace ya varios días, en Colombia volvió a sonar su nombre: tiene acuerdo para regresar a Atlético Nacional.
En numerosas ocasiones el experimentado arquero expresó públicamente su deseo de colgar los guantes en El Verde de la Montaña. "Él dijo en su momento que era su sueño despedirse en Atlético Nacional, pero hay un montón de cosas que tienen que suceder. Si se da y hay una opción, lo charlaremos. Sería un cierre de película", aseguró en mayo su representante Martín Aráoz, aunque aclaró que"no hay nada".
Al igual que el Millonario, no es un club más en su carrera. El Verde de la Montaña lo marcó a fuego y allí dejó una huella insondable. Estuvo siete temporadas, entre 2010 y 2017 -momento en el que recibió el llamado de Marcelo Gallardo-, y, gracias a sus descollantes rendimientos, talló con sus propias manos su estatua.
Los números, a menudo fríos y superficiales, suelen engañar, pero en su caso ayudan a dimensionar lo que fue el Pulpo: 232 partidos, 180 goles recibidos, 100 vallas invictas y 13 títulos, entre ellos una Copa Libertadores y una Recopa Sudamericana.
Armani interrumpirá su contrato con el Millonario, que era hasta diciembre de este 2026 en River. El propio Stéfano Di Carlo, presidente del club, había anticipado que iban a respetar la voluntad del futbolista. "Se ha ganado el derecho de decidir lo que quieren hacer en cualquier momento. Tienen que tener ese espacio porque se lo han ganado", afirmó. Según le informaron a TyC Sports, el Pulpo ya cruza papeles con los directivos de Atlético Nacional para sellar su regreso después de ocho años.
De esta manera, Armani le pondrá fin a su exitoso ciclo en River. El partido y medio que jugó el último semestre (45' contra Vélez por el Apertura y 90' ante Bragantino por la Sudamericana) a causa de las lesiones y el gran momento de Beltrán no opacará todo lo que construyó durante ocho años con el buzo millonario.
Mentalidad ganadora, nervios de acero, atajadas a puro reflejo y otra estadística que habla por sí sola: 366 encuentros, 288 goles recibidos, 158 arcos en cero y diez vueltas olímpicas. La más importante, en Madrid, luego de haberle ganado la final de la Libertadores a Boca en 2018. Armani siempre fue mucho más que un simple arquero: se va del Millonario siendo una leyenda.