El choque ante Audax Italiano, en la primera fecha del torneo local 2026, se suspendió momentáneamente y terminó con cuatro detenidos por los disturbios.
El regreso de Universidad de Chile al campeonato local 2026 estuvo marcado por un escándalo que sorprendió a los aficionados y a las autoridades. Durante el partido ante Audax Italiano en el Estadio Nacional de Santiago, un sector de la barra protagonizó graves incidentes que incluyeron destrozos de infraestructura, focos de incendio y la suspensión momentánea del encuentro. La situación obligó a que personal de seguridad trabajara intensamente para controlar a los violentos y apagar los incendios, mientras algunos hinchas decidían abandonar el estadio ante la magnitud de los desmanes.
En los días previos al encuentro, la barra había anticipado su protesta a través de redes sociales. "La constante subida de precios en las entradas y el maltrato que recibe el hincha de la U llegó a su fin", habían advertido, dejando en evidencia su malestar por las políticas de acceso al estadio y el incremento de los costos para los socios y seguidores. La tensión acumulada durante semanas terminó estallando durante el primer partido del torneo, con la rotura de butacas, carteles y la generación de focos de incendio que obligaron a interrumpir el partido al inicio del segundo tiempo.
A pesar de la violencia, la policía no reportó víctimas durante los incidentes, aunque sí se concretaron cuatro detenciones vinculadas a los desmanes. La situación generó un impacto inmediato en la transmisión oficial, que mostró a numerosos hinchas abandonando el estadio mientras las fuerzas de seguridad actuaban. Frente a los hechos, Universidad de Chile emitió un comunicado a través de X en el que anticipó acciones legales: "Universidad de Chile presentará querellas en contra de los al menos cuatro detenidos por daños en el contexto de ley de violencia en los estadios y en contra de todas las personas que sean identificadas por nuestro sistema biométrico".
El partido finalmente concluyó igualado 0-0, pero la polémica quedó centrada en la violencia protagonizada por los hinchas. Este episodio no solo encendió el debate sobre el precio de las entradas y el acceso a los estadios, sino también sobre la seguridad en los recintos deportivos en Chile, donde ya se habían registrado incidentes similares en torneos anteriores y donde las autoridades buscan reforzar los protocolos de control para evitar que un conflicto de este tipo vuelva a repetirse.

El técnico xeneize paró un once con novedades para enfrentar al equipo rosario por la tercera fecha del Torneo Apertura.