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Hallazgo de la NASA en la Luna: detectaron más de 10.000 estructuras geológicas

Un estudio basado en imágenes de un orbitador lunar identificó miles de fallas y deformaciones en la corteza del satélite.

Lunes, 26 de Octubre de 2026

UUn estudio de la NASA, basado en imágenes del Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), ha identificado más de 10.000 formaciones geológicas, incluyendo 8.900 escarpes lobulados y 2.000 pequeñas crestas, relacionadas con fallas y deformaciones en la corteza lunar. Este hallazgo, publicado en la revista The Planetary Science Journal, ofrece una mejor comprensión de la evolución de la Luna.


Estas estructuras geológicas conservan señales de los cambios que experimentó la corteza a lo largo de millones de años, proporcionando información sobre las fuerzas internas del satélite. La principal causa de estas deformaciones es el enfriamiento progresivo del interior lunar, que provoca una contracción y genera tensiones en la corteza. Se estima que el radio lunar se ha reducido aproximadamente 45 metros en los últimos 400 millones de años, lo que equivale a una disminución de 6 a 11 centímetros por cada millón de años.


Las formaciones también permiten estudiar procesos del período Copernicano (hace unos 1.100 millones de años) y reconstruir la respuesta de la corteza a los cambios internos. Si bien la presencia de una falla no implica su actividad actual, su estudio es crucial para comprender los terremotos lunares, o "moonquakes". A diferencia de la Tierra, la Luna no tiene placas tectónicas, pero registra movimientos sísmicos asociados a su contracción.


Una investigación de 2019, liderada por Tom Watters, encontró una relación entre ciertas fallas lunares y movimientos sísmicos superficiales detectados por los instrumentos de las misiones Apolo. Estos fenómenos son relevantes para la exploración espacial, ya que los sismos pueden representar un riesgo para equipos e instalaciones en la superficie lunar, además de favorecer desprendimientos.


El estudio también reveló que las regiones con una corteza más gruesa tienden a tener menos fallas jóvenes, un dato útil para la evaluación de posibles zonas de aterrizaje.


La identificación de estas miles de estructuras geológicas es vital para mejorar los mapas de riesgo de la superficie lunar, especialmente para el programa Artemis de la NASA, que busca la exploración humana y estancias prolongadas en la Luna. Conocer la ubicación de las fallas y su relación con la actividad sísmica permitirá evaluar mejor los peligros y seleccionar emplazamientos adecuados para futuras misiones, sin que esto impida el regreso de astronautas a la Luna.