Un cinodonte de 236 millones de años cuenta con una pequeña marca que podría probar que el animal daba a luz a sus crías.
Un fósil de 236 millones de años hallado en La Rioja, Argentina, por investigadores del CONICET, reveló que los ancestros de los mamíferos ya daban a luz crías vivas durante el período Triásico, lo que revoluciona las teorías sobre la evolución reproductiva. La investigación, publicada en *Frontiers in Mammal Science*, analizó la microestructura ósea del cinodonte *Chiniquodon theotonicus* (espécimen CRILAR-PV109, recuperado en la Formación Chañares), liderada por el paleontólogo Leandro Gaetano.
Hasta ahora, se creía que la viviparidad surgió hace unos 140 millones de años, asociada a la diversificación de mamíferos placentarios, y que los linajes del Triásico ponían huevos. Sin embargo, la ausencia de evidencia fósil directa dejaba abierta la discusión.
El hallazgo crucial fue la identificación de una línea neonatal en la estructura interna de los huesos, una marca de crecimiento que indica un cambio brusco tras el nacimiento, similar a la observada en mamíferos placentarios actuales. A partir de esta marca, los paleontólogos calcularon que el animal pesaba 1,7 kg al nacer y 12 kg en la adultez. Esta relación (14% del peso adulto al nacer) es similar a la de los mamíferos modernos, diferenciándose de reptiles y aves.
Este descubrimiento adelanta entre 90 y 95 millones de años la cronología de la reproducción vivípara, demostrando que esta estrategia biológica ya existía en los antepasados directos de los mamíferos. El estudio, con la colaboración del Museo Carlos Ameghino y centros de Sudáfrica, abre nuevas líneas de investigación para determinar si esta estrategia era común o un evento aislado en el grupo.