En otros puntos del hemisferio norte, el espectáculo será parcial. Gran parte de Europa, el noroeste de África, Canadá y algunas regiones de Estados Unidos
El cielo ofrecerá un fenómeno poco habitual el próximo miércoles 12 de agosto, cuando un eclipse solar total coincida con una de las noches de mayor actividad de las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más conocidas del año. La combinación estará acompañada, además, por una Luna nueva que favorecerá la oscuridad del cielo para observar los meteoros.
El eclipse se producirá cuando la Luna se ubique entre la Tierra y el Sol y bloquee completamente el disco solar para quienes se encuentren dentro de la franja de totalidad. Según la NASA, el fenómeno podrá observarse de manera total desde sectores de Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal.
En otros puntos del hemisferio norte, el espectáculo será parcial. Gran parte de Europa, el noroeste de África, Canadá y algunas regiones de Estados Unidos podrán ver cómo la Luna cubre solamente una porción del Sol. La totalidad tendrá una duración relativamente breve: incluso en los mejores puntos de observación permanecerá por debajo de los dos minutos y medio.
España será uno de los lugares privilegiados. En ciudades como León, la totalidad comenzará alrededor de las 20.28, mientras que en Valencia ocurrirá cerca de las 20.32, poco antes de la puesta del Sol. La ubicación del astro cerca del horizonte podría generar una de las imágenes más llamativas del evento.
El fenómeno tendrá una particularidad adicional. Durante esas mismas jornadas, las Perseidas estarán alcanzando su período de máxima actividad. La lluvia se produce todos los años cuando la Tierra atraviesa partículas dejadas por el cometa 109P/Swift-Tuttle.
La American Meteor Society ubica el pico durante la noche del 12 al 13 de agosto y señala que las condiciones de 2026 serán especialmente favorables porque la Luna estará prácticamente ausente del cielo nocturno. En condiciones ideales y lejos de la contaminación lumínica, la tasa cenital teórica puede alcanzar alrededor de 100 meteoros por hora, aunque la cantidad efectivamente visible depende del lugar y las condiciones de observación.
La coincidencia será todavía más particular porque el 12 de agosto habrá Luna nueva, precisamente la condición que permite que ocurra el eclipse solar. La ausencia de luz lunar durante la noche permitirá apreciar mejor los destellos de las Perseidas. Incluso existe la posibilidad de que algún meteoro suficientemente brillante pueda observarse durante los breves minutos de totalidad del eclipse.
Para observar el eclipse será indispensable utilizar protección ocular adecuada durante todas sus fases parciales. La NASA advierte que los anteojos de sol comunes no sirven y recomienda utilizar visores solares que cumplan con la norma internacional ISO 12312-2. Solo quienes estén dentro de la franja de totalidad podrán mirar sin protección durante los breves instantes en que el Sol quede completamente cubierto.