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Arqueólogos encontraron el mayor tesoro de la humanidad: es una de las 7 maravillas del mundo

El inesperado hallazgo se produjo en las profundidades del Mediterráneo. Se trata de una construcción histórica que permaneció sumergida y perdida por más de 1600 años.

Martes, 12 de Mayo de 2026

Un hallazgo histórico en las profundidades del mar Mediterráneo volvió a poner en escena a una de las construcciones más emblemáticas de la antigüedad: el legendario Faro de Alejandría. Un equipo internacional de arqueólogos logró recuperar 22 enormes bloques de piedra que formaban parte de esta maravilla del mundo antiguo, desaparecida hace siglos bajo las aguas del puerto egipcio.

La expedición se desarrolla en el marco del proyecto PHAROS, impulsado por especialistas franceses y egipcios junto a la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo principal es reconstruir digitalmente el faro mediante tecnología de escaneo 3D y fotogrametría avanzada.

Entre las piezas recuperadas aparecen dinteles, columnas, umbrales y enormes losas de granito que pesan hasta 80 toneladas. Los expertos creen que estos bloques integraban la entrada monumental de la estructura, famosa por combinar arquitectura egipcia y griega.

Aunque las ruinas submarinas eran conocidas desde hace décadas, las investigaciones tomaron fuerza en 1994 con las exploraciones lideradas por el arqueólogo Jean-Yves Empereur, quien documentó miles de objetos sumergidos, entre ellos esfinges, obeliscos y columnas.

Ahora, gracias a nuevas tecnologías, los científicos buscan rearmar virtualmente el Faro de Alejandría como si fuera un gigantesco rompecabezas arqueológico. Más de cien fragmentos ya fueron escaneados bajo el agua para recrear con precisión cómo lucía esta colosal torre hace más de dos mil años.

El Faro de Alejandría fue construido en el siglo III antes de Cristo durante el reinado de Ptolomeo I y diseñado por el arquitecto griego Sóstrato de Cnido. Con más de 100 metros de altura, guiaba a los barcos que llegaban al puerto de Alejandría y se convirtió en una de las obras más impresionantes de la humanidad.

Durante más de 1600 años fue considerada la estructura más alta construida por el hombre, hasta que un devastador terremoto en 1303 terminó por destruirla. Sus restos fueron reutilizados siglos después para levantar una fortaleza en la misma zona.

El reciente rescate de estas piezas abre una nueva etapa para la arqueología submarina y acerca al mundo a reconstruir una de las siete maravillas más fascinantes de la historia.