Los residentes de Roma podrán acceder sin costo presentando su carnet de identidad, al igual que las personas con discapacidad, sus acompañantes, menores de seis años y guías turísticos.
La Fontana di Trevi destaca como uno de los símbolos más universales de la capital italiana: un lugar que invita a lanzar una moneda y pedir un deseo, rodeado de la atmósfera vibrante que solo la Ciudad Eterna sabe regalar.
A partir del 1 de febrero de 2026, la visita a la Fontana di Trevi requerirá el pago de una entrada, una medida pionera que busca preservar este icono del XVIII y mejorar la experiencia de los viajeros.
El ticket de dos euros da derecho a situarse en el área más cercana a la fuente, permitiendo observar de cerca sus relieves y esculturas, y, cómo no, lanzar la tradicional moneda al agua. El horario de acceso con entrada abarca de 9:00 a 22:00, lo que asegura una amplia franja diaria para planificar la visita. Fuera de esta franja, la zona permanece cerrada al público o solo accesible desde la distancia. Esta medida busca evitar las aglomeraciones que, en ocasiones, hacían difícil disfrutar del monumento en condiciones óptimas.
Las entradas para la Fontana di Trevi pueden adquirirse de forma sencilla por varios canales. En el propio emplazamiento, habrá una decena de terminales SmartPOS, además de puntos de venta autorizados del Sistema de Museos y oficinas de información turística. La opción más cómoda es la compra online, disponible a través de la web oficial: fontanaditrevi.roma.it.
Los residentes de Roma pueden acceder al sitio de forma gratuita con su documento de identidad. La entrada también es gratuita para las personas discapacitadas y sus acompañantes, los niños menores de seis años y los guías turísticos.
Para gestionar el flujo turístico y proteger el perímetro inferior de la fuente del acceso desde la calle, las autoridades han diseñado un sistema de vallas. Se instalarán paneles por la noche para cercar la fuente.
Las autoridades aseguran que esta instalación es completamente reversible, preservando la integridad del monumento, y puede ser instalada y retirada según sea necesario.