El argentino pudo recuperarse de un despiste con el Alpine, desarrollando un fuerte ritmo en Monza, que lo hizo remontar hasta la zona de puntos. El local Antonelli (Mercedes) ganó la carrera.
Una sólida labor desarrolló Franco Colapinto con su Alpine A526 para recuperarse de un leve despiste en la segunda largada del Gran Premio de Italia que se realizó en el Autódromo Nazionale Monza, que lo relegó desde el tercer puesto tras haber superado a Max Verstappen (Red Bull) hasta el 16.° para llevar a cabo una notable escalada que le permitió terminar en la zona de puntos, arribando en noveno.
La estratégica decisión del equipo de Enstone para cambiar de neumáticos durante el impasse obligado por el fuerte despiste de Charles Leclerc con la Ferrari en la Parabólica - Michele Alboreto en la primera largada, calzando al coche del argentino con el compuesto duro le permitió desarrollar un ritmo firme durante las 50 vueltas que completaron la prueba en el «Templo de la Velocidad».
Con el respaldo de Stuar Barlow desde el box de Alpine F1 Team, el pilarense desarrolló el resto del GP italiano con el objetivo de remontar, superando al Williams de Carlos Sainz, al Haas de Esteban Ocon (en la chicana della Roggia cuando el francés se pasó en el frenaje) y al Audi de Nico Hülkenberg.
El Auto de Seguridad Virtual (VSC) por la ubicación del Aston Martin de Lance Stroll (vuelta 27) demoró sus próximos objetivos: Oliver Bearman (Haas) y Gabriel Bortoleto (Audi), a los cuales dejó atrás cuando la bandera verde dio el vía libre en la recta principal y con ello ya ingresó al Top10.
Su último «sorpasso» lo concretó cuando entre la curva Grande y della Roggia dio cuenta del Racing Bulls de Yuki Tsunoda, para terminar noveno y sumar dos puntos que le permiten contar con 21 y seguir 12.° en la tabla del campeonato y que proyectan más resultados similares para las restantes competencias del calendario, ante las actualizaciones que tienen los Alpine desde Zandvoort.