El registro mensual mostró una variación moderada en comparación con la dinámica inflacionaria nacional. Los principales aumentos se dieron en alimentos y bebidas, mientras que transporte y servicios tuvieron ajustes menores.
El informe de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) confirmó que la inflación en Mendoza durante julio fue del 1,8%. El dato se ubicó por debajo del promedio nacional y marcó una tendencia de desaceleración en la provincia.
Los rubros con mayor incidencia fueron alimentos y bebidas, que continúan presionando el índice general. En tanto, transporte y servicios registraron incrementos más moderados, lo que contribuyó a contener la variación mensual.
El índice nacional de precios al consumidor experimentó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto a junio y arrojó una variación acumulada de 19,3% en el año
La medición provincial se suma a los indicadores nacionales y ofrece un panorama más preciso sobre el comportamiento de los precios en la región. El resultado refuerza la necesidad de seguir monitoreando la evolución inflacionaria y su impacto en el consumo de los hogares mendocinos.