Con los primeros movimientos de suelo ya en marcha entre San Martín y Junín, la Provincia negocia con Belgrano Cargas el ancho de la vía. Elegir la trocha media permitiría a las nuevas formaciones ingresar directamente a la Ciudad de Mendoza compartiendo el tendido del Metrotranvía.
El miércoles 1 de julio marcó un hito para la conectividad de la provincia: el Gobierno de Mendoza dio inicio formal a las obras del Tren de Cercanías del Este con los primeros movimientos de suelo en el límite entre San Martín y Junín. Sin embargo, detrás del avance de las máquinas, se esconde una incógnita central que definirá la experiencia de viaje de miles de usuarios: la elección de la trocha del tendido férreo.
"La semana que viene definimos con la empresa Belgrano Cargas la trocha", anticipó el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema. Esta pulseada técnica es determinante para el esquema de transporte local. Si el Ejecutivo provincial y el organismo nacional acuerdan utilizar la trocha media (1.435 mm), las nuevas triplas diésel autopropulsadas -adquiridas a la firma china CRRC Tangshan- podrán circular por la misma vía que el Metrotranvía. Esto garantizaría un ingreso directo a la Ciudad de Mendoza, evitando que los pasajeros del Este tengan que hacer trasbordo en las estaciones Gutiérrez (Maipú) o Pueyrredón (Luján). Por el contrario, de mantenerse la trocha ancha histórica de la Línea San Martín, los usuarios se verán obligados a cambiar de andén para completar su viaje.
El proyecto original, que unía la Estación General San Martín con Maipú a lo largo de siete paradores, fue actualizado para estirar la traza 12,6 kilómetros adicionales. Con un recorrido total de 45 kilómetros, el tren atravesará diversas estaciones maipucinas y concluirá su viaje en Luján de Cuyo, ingresando por la antigua traza de la línea Belgrano. Cabe destacar que, de optarse por la trocha media para este servicio interurbano, el impacto será solo sobre una de las dos vías disponibles, ya que la otra conservará su formato ancho para no afectar la circulación habitual de los trenes de carga.
La puesta en marcha de este ambicioso sistema de transporte demandará una inversión total de $196 mil millones. La empresa Ceosa, que ya tiene a su cargo el desarrollo histórico del Metrotranvía, ganó la licitación de infraestructura y será la responsable de la operación y el mantenimiento del servicio durante los próximos 15 años.
En paralelo al inicio de las obras, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) oficializó mediante la disposición 315/2026 la inscripción de Ceosa en el Registro Nacional de Operadores Ferroviarios (ReNOF). Con este aval, la firma obtuvo las licencias para prestar servicios urbanos, interurbanos e internacionales.
Si Mendoza avanza con el esquema de trocha media, el escenario apunta a una fuerte concentración operativa: Ceosa no solo administraría el nuevo Tren de Cercanías, sino que integraría sus servicios directamente con los del Metrotranvía. No obstante, la normativa aclara que esta habilitación no otorga un libre acceso automático a la red; la corrida de las formaciones quedará supeditada a la autorización final de Belgrano Cargas, el actual responsable de la infraestructura nacional.