Un amigo cercano relató la conversación que el sumo pontífice tuvo con una empleada de la entidad poco después de asumir el cargo.
En un video compartido en redes sociales, McCarthy aparece relatando que, a pesar de que el papa confirmó a la empleada que había respondido bien las preguntas de seguridad, y que, además, le dijera que no podía asistir en persona, ella solo se disculpó y le negó el servicio.
"¿Te importaría si te dijera que soy el papa León?", preguntó a continuación. Sin embargo, la empleada colgó la llamada.
Según McCarthy, que conoce al actual papa desde los años 80 por sus raíces obreras comunes en Chicago, la situación solo fue resuelta cuando intervino otro sacerdote con conexiones con el presidente del banco.

Más temprano, el secretario de Estado Marco Rubio confirmó el fin de las operaciones militares contra el régimen de Teherán