El secretario de Estado de Estados Unidos afirmó que el plan de la administración de Donald Trump para Venezuela avanzó desde la etapa de estabilización hacia una fase enfocada en la recuperación económica y la apertura a la inversión. También sostuvo que, más adelante, buscarán convocar a elecciones "libres y justas".
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que Venezuela se encuentra en la segunda fase del plan diseñado por la administración de Donald Trump tras la caída de Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero. En una entrevista con Fox News, el funcionario explicó que la primera etapa estuvo orientada a la "estabilización", con el objetivo de evitar una migración masiva, una guerra civil y disturbios internos.
Según Rubio, la fase actualmente en marcha es la de "recuperación", que contempla la apertura del país a la inversión privada, con especial interés en el sector energético. En paralelo, Estados Unidos retomó formalmente sus operaciones diplomáticas en Caracas el 30 de marzo, en lo que Washington presentó como un nuevo paso dentro de su estrategia hacia Venezuela.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo además que esa recuperación "beneficia a Estados Unidos" y vinculó ese proceso con la liberación de presos políticos. En los últimos días, Washington también alivió sanciones sobre Delcy Rodríguez, actual mandataria interina venezolana, en otra señal del giro en la relación bilateral tras la salida de Maduro.
Respecto de la tercera etapa del plan, Rubio confirmó que la meta final es una "transición" democrática con comicios "libres y justos", aunque evitó poner plazos. En esa misma línea se expresó la opositora María Corina Machado, quien volvió a mostrarse cercana a la Casa Blanca tras reunirse con Rubio y luego de haber protagonizado en enero un encuentro con Trump en Washington.
Las declaraciones del secretario de Estado llegan en un momento de reacomodamiento político en Venezuela, con Washington decidido a profundizar su presencia diplomática y económica en el país. Mientras tanto, la transición sigue abierta y el debate sobre los tiempos y condiciones de una futura elección permanece como uno de los principales interrogantes del nuevo escenario venezolano.