En medio de semanas en la que avanza la causa $LIBRA y crecen las acusaciones contra Manuel Adorni, los gobernadores mantienen el diálogo con otros interlocutores nacionales y esperan las negociaciones por las reformas que el oficialismo impulsará en el Congreso
Mientras en Buenos Aires las autoridades nacionales atraviesan momentos de tensión por el avance de la causa $LIBRA y las denuncias contra Manuel Adorni -y tratan de dejar atrás la polémica-, en el resto del país los gobernadores se muestran ajenos a esos conflictos y a la interna que atraviesa desde hace tiempo a la Casa Rosada, y continúan reclamando más fondos para sus provincias.
A pesar de la incertidumbre que se generó a partir de las causas que involucran al jefe de Gabinete, que enfrenta acusaciones penales por supuesto enriquecimiento ilícito, los mandatarios locales, en su mayoría, sostienen que no ha afectado el vínculo.
La cúpula libertaria viene sosteniendo desde el inicio al funcionario, que recibió el apoyo explícito del presidente Javier Milei y de la secretaria general, Karina Milei, luego de que se conociera que compró un departamento en el barrio porteño de Caballito y una casa en un country que no figuran en su última declaración jurada.
De hecho, el lunes se volvió a reunir la mesa política del oficialismo para terminar de planificar la estrategia legislativa de cara a abril y, luego del encuentro, varios de sus integrantes aseguraron que el ministro coordinador "sigue 100% firme en el cargo".
Adorni responde ante distintas denuncias en su contra
Si bien surgieron varias especulaciones sobre el futuro de Adorni, e incluso trascendieron algunos nombres de personas que podrían reemplazarlo en caso de que decidiera renunciar, esto es algo ajeno para muchos gobernadores, que llevan adelante sus negociaciones con otros actores nacionales.
"Todo lo que está pasando no complica, la verdad. Nosotros teníamos buena relación con Guillermo Francos, no con Adorni. Tenemos otros interlocutores de la Casa Rosada con los que hablamos por los temas del Congreso", explicó a Infobae una fuente de diálogo fluido con uno de los mandatarios patagónicos.
Al respecto, en esta región señalaron que "las conversaciones se dan más con (el ministro del Interior, Diego) Santilli y con (su par de Economía, Luis) Caputo para solucionar cosas puntuales".
"No es que sean ellos los referentes principales, pero con Guillermo sí el gobernador hablaba y buscaba arreglar cosas. Ahora, depende lo que se necesite va hablando o utiliza diferentes interlocutores. Y si tiene que hablar con el jefe de Gabinete, lo hace. Pero no es que arregle todo con él", indicó.
Esta es la misma posición que toman en otros lugares del país, donde remarcan que "lo único que les preocupa es la merma de recursos coparticipables por la caída del consumo y la actividad económica".
El Gobierno enfrentará varios desafíos en el Congreso
"Yo creo que todos están con sus propios problemas, generalmente asociados al cierre de paritarias, a la caída de los ingresos, a la falta de definiciones sobre las cajas previsionales, a la paralización de las obras públicas", resumió alguien que conversa con varios gobernadores "dialoguistas".
En este sentido, remarcan que los mandatarios locales "son pragmáticos" y se van a adaptar para hablar con el funcionario nacional que les toque, por lo que no se sienten afectados por la interna entre Karina Milei y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
En el norte, en tanto, aseguran que la relación con la Casa Rosada "sigue igual que siempre" y no les preocupa el futuro de Adorni, sino avanzar con algunos de los reclamos que vienen expresando desde el año pasado.
"El problema más acuciante de este país sigue siendo económico, no mediático. Sin un mínimo de aceleración económica, no se recauda. Sin recaudación para solventar gastos clave, el Estado se vuelve innecesario", cuestionaron.
En las últimas semanas, Santilli retomó sus viajes por la Argentina y ya se reunió con los gobernadores de San Juan, Marcelo Orrego; de Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, y de Mendoza, Alfredo Cornejo, con el objetivo de conseguir sus apoyos a las reformas que la Nación va a plantear en el Congreso.
El ministro del Interior hará una pausa y volverá con su agenda de encuentros provinciales a partir del lunes que viene, luego de los feriados del 2 y 3 de abril.
En la última reunión de la mesa política se definió el orden de prioridades para las iniciativas parlamentarias: en primer lugar se buscará aprobar la ley de Glaciares, que ya tiene media sanción, luego Hojarasca, para después continuar con propiedad privada y los pliegos de los jueces.
Diego Santilli y Alfredo Cornejo en Mendoza
Por este motivo, se prevé que haya una fuerte actividad en la Cámara de Diputados, que tiene en su poder los dos primeros proyectos, y la discusión en el Senado se va a demorar un poco más.
También hay en carpeta un paquete de medidas para endurecer las penas de ciertos delitos y crear otros -que viene a reemplazar al nuevo Código Penal, cuya discusión se dejó para un futuro- y las modificaciones de las leyes de discapacidad y de financiamiento universitario.
Por su parte, los gobernadores vienen pidiendo alguna compensación por la caída de los ingresos generada por la baja del consumo, puntualmente a través de cambios en la distribución de la recaudación de algunos impuestos, como al cheque.
En junio del año pasado, en el momento de mayor tensión con la Nación, tras el fracaso de varias negociaciones, las provincias presentaron un proyecto para modificar el régimen de los ATN y el impuesto a los combustibles líquidos.
La primera de estas iniciativas fue aprobada por el Congreso, pero luego vetada por Milei, quien subrayó que la propuesta iba a perjudicar el equilibrio fiscal, mientras que la segunda nunca llegó a tratarse.