No fue por Diego Maradona. Las nuevas declaraciones del presidente del club catalán vuelven a ponerlo en el ojo de la tormenta.
Las recientes declaraciones de Joan Laporta han vuelto a encender el debate sobre la identidad y las jerarquías históricas en el FC Barcelona. En el marco del décimo aniversario del fallecimiento de Johan Cruyff, el presidente blaugrana -recientemente reelecto- no anduvo con rodeos al elevar la figura del neerlandés por encima de cualquier otra leyenda, incluido Lionel Messi.
Fiel a su esencia "cruyffista", el dirigente catalán fue categórico al recordar el legado del "Flaco" y su impacto en la institución. La frase que retumbó en el mundo del fútbol fue directa: "Para mí, Cruyff ha sido el mejor jugador de la historia del fútbol".
Esta afirmación no tardó en generar una fuerte repercusión entre los socios y aficionados culés. Si bien nadie cuestiona la revolución táctica y cultural que Cruyff trajo a Cataluña, desplazar a Messi de ese pedestal toca la fibra más sensible de la historia moderna del club, donde el rosarino es visto como la encarnación de la gloria máxima.
La preferencia de Laporta parece priorizar el cambio de paradigma que significó Cruyff para el ADN barcelonista por sobre la abrumadora montaña de títulos y goles que dejó Messi.
Recientemente, el exentrenador y compañero de Leo, Xavi, reveló en una entrevista que fue el propio Laporta quien le cerró las puertas a un posible retorno del "10" cuando aún había chances de concretarlo.
Para gran parte de la hinchada, Messi cambió la historia del Barcelona para siempre, llevándolo a la cima del mundo. Que el máximo mandatario de la institución elija a Johan por sobre el argentino reaviva una polémica que combina nostalgia, estrategia política y una profunda división sobre quién es el verdadero arquitecto de la grandeza del Barça contemporáneo.

El equipo de Lionel Scaloni tendrá dos amistosos en esta fecha FIFA y comenzó con su puesta a punto para el Mundial 2026.