Politica Cuestionó al Estado

Sturzenegger presentó los ejes de una reforma a la Ley de Defensa de la Competencia y apuntó contra las regulaciones

En un encuentro organizado por Industria y Comercio, el ministro de Desregulación sostuvo que el principal freno a la competencia en Argentina "no es el mercado, sino el Estado". El proyecto buscará simplificar procesos, reducir barreras de entrada y revisar el esquema de control de fusiones ex ante.

Miercoles, 4 de Marzo de 2026

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, expuso este miércoles algunas de las ideas centrales del proyecto oficial para reformar la Ley de Defensa de la Competencia, una iniciativa que el Gobierno busca alinear con su agenda de desregulación y con los principios impulsados en la Ley Bases.

El funcionario participó del encuentro "Desafíos de la política de competencia: Desregulación y revisión de fusiones ex ante", organizado por la Secretaría de Industria y Comercio, y sostuvo que el problema estructural de la competencia en el país no proviene de la dinámica del mercado, sino del entramado normativo que condiciona el ingreso de nuevos actores. "El verdadero enemigo de la competencia es el Estado", afirmó.

En su planteo, Sturzenegger señaló que cuando no existen restricciones regulatorias relevantes, la competencia tiende a disciplinar posiciones dominantes a través de la innovación y el cambio tecnológico. Como ejemplo, mencionó la evolución del sector tecnológico, donde líderes como Nokia cedieron terreno frente a BlackBerry y luego al iPhone, en un proceso de sustitución impulsado por nuevos productos y preferencias de los consumidores.

El ministro también enumeró casos recientes que, según su visión, muestran el impacto de remover barreras de entrada. Citó el mercado de la vacuna contra la aftosa, donde la eliminación de un requisito regulatorio permitió la aprobación de una nueva vacuna por equivalencia; el sector de la yerba mate, donde la quita de facultades del INYM para coordinar precios habría derivado en una baja de valores y un aumento de producción y exportaciones; y la habilitación del internet satelital, presentada como una apertura que amplió el acceso a conectividad, especialmente en zonas alejadas.

A partir de esos ejemplos, sostuvo que la política de defensa de la competencia debería mirar no solo conductas empresariales, sino también el marco normativo que define quién puede participar en cada mercado. "El análisis de la competencia no puede limitarse a observar conductas privadas. También debe revisar el marco normativo que determina quién puede entrar o no a un mercado", planteó.

Según adelantó, la reforma apuntará a simplificar procedimientos, reducir trabas administrativas y eliminar privilegios sectoriales, bajo la premisa de que defender la competencia "no es intervenir más", sino remover obstáculos para que el mercado funcione. El Gobierno busca convertir esa línea en uno de los pilares de su programa económico para bajar costos, incentivar inversión y aumentar la oferta en distintos sectores.