Con apenas días de descanso tras el empate ante Racing, el Xeneize presentará un equipo alternativo. El paraguayo tendrá su estreno como titular en la Copa Argentina.
Boca se mide con Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy por los 32avos de final de la Copa Argentina con una obligación clara: ganar para evitar que su mal presente se traslade a una competencia que suele ser traicionera para los equipos grandes. El encuentro comenzó a las 21.15 en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, contará con transmisión de TyC Sports y tendrá como árbitro a Facundo Tello.
El Xeneize llega golpeado por su rendimiento reciente en el Torneo Apertura, donde apenas consiguió una victoria en sus últimos cinco partidos. En las fechas más recientes, además, no logró romper el cero como local frente a Platense y Racing, resultados que incrementaron el descontento del público y profundizaron el clima de tensión en la Bombonera.
En ese contexto, la Copa Argentina aparece como una prueba de carácter, pero también como un examen para el entrenador Claudio Úbeda, cuestionado desde antes del inicio de la temporada 2026. Una eliminación prematura ante un rival del ascenso podría significar un golpe determinante para su continuidad, en un club donde la paciencia suele depender de los resultados inmediatos.
Del otro lado, Gimnasia de Chivilcoy afronta el partido como una oportunidad histórica: un duelo ante uno de los clubes más populares del país, con escenario neutral y la posibilidad de dar el golpe. Para Boca, en cambio, el margen es mínimo: cualquier complicación puede convertirse en crisis.