En el marco del paro general contra la reforma laboral que se debatía en Diputados, se registraron disturbios en las inmediaciones del Palacio Legislativo. Hubo forcejeos, piedrazos y botellazos; fuerzas federales y porteñas intervinieron con camiones hidrantes y gases lacrimógenos.
Un operativo de seguridad desplegado en las inmediaciones del Congreso dispersó este jueves a un grupo de manifestantes con camiones hidrantes y gases lacrimógenos, luego de que se produjeran incidentes que incluyeron el lanzamiento de piedras y botellas contra las fuerzas policiales.
La concentración comenzó cerca del mediodía como parte del paro general convocado contra la reforma laboral que se debatía en la Cámara de Diputados, pese a que la conducción de la CGT había llamado a una huelga sin movilización. Sin embargo, con el correr de las horas se sumaron columnas y agrupaciones que se instalaron en los alrededores del Palacio Legislativo.
Según lo observado en el lugar, participaron manifestantes vinculados a las dos CTA y sectores de izquierda, entre ellos el Partido Obrero, el MST, el Polo Obrero y el MTR. En un momento, algunos intentaron derribar una de las vallas de contención y arrojaron botellas y palos hacia los uniformados, lo que desencadenó la intervención de las fuerzas de seguridad.
Pese al despliegue policial, los disturbios continuaron por varios minutos y se intensificaron con nuevas corridas y empujones. En ese contexto, los efectivos utilizaron gases lacrimógenos para contener la situación y restablecer el perímetro de seguridad.
Fuentes del Ministerio de Seguridad informaron que la Policía Federal detuvo a cuatro personas -dos hombres y dos mujeres-. En paralelo, la Policía de la Ciudad reportó otras ocho detenciones, lo que elevó a 12 el total de aprehendidos durante las protestas.
El operativo se mantuvo activo durante la tarde, mientras el debate legislativo seguía su curso dentro del recinto y se reforzaban las medidas de control en los accesos al Congreso.