Tras la firma en Washington, el canciller Pablo Quirno afirmó que el pacto "da una señal clara" de previsibilidad y apertura.
El Gobierno firmó este jueves en Washington el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con Estados Unidos y anticipó que lo enviará al Congreso para su tratamiento. "Hoy la Argentina dio una señal clara al mundo: somos un socio confiable, abierto al comercio y comprometido con reglas claras", sostuvo el canciller Pablo Quirno al destacar que el entendimiento busca mejorar condiciones de exportación, inversiones y empleo.
Si bien desde Cancillería se difundieron lineamientos generales, el texto completo fue publicado por el USTR, el organismo estadounidense que condujo la negociación. Allí se establece un marco amplio para reducir barreras comerciales y alinear normas, en línea con la estrategia de acercamiento político y económico entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump.
1) Aranceles, cuotas y administración "primero llegado, primero servido"
El acuerdo abre con un capítulo de aranceles y cupos: Argentina se compromete a aplicar tasas a bienes originarios de EE.UU. según una lista (Schedule 1), y EE.UU. hará lo propio con productos argentinos según Schedule 2. Para los cupos (TRQ), el texto fija reglas de administración y transparencia, incluyendo el criterio de "first-come, first-served" (primero llegado, primero servido).
2) Licencias de importación y estándares técnicos
En materia de trabas no arancelarias, el documento indica que Argentina deberá eliminar licencias de importación o aplicar licencias automáticas para bienes originarios de EE.UU. También establece que se permitirá el ingreso de productos estadounidenses que cumplan estándares/ reglamentos técnicos de EE.UU. o internacionales, sin exigir evaluaciones adicionales duplicadas.
3) Propiedad intelectual: "estándar robusto" y referencia al "Special 301"
El capítulo de propiedad intelectual exige un "estándar robusto" de protección, con sistemas efectivos de cumplimiento civil, penal y en frontera, incluyendo el entorno online. Además, incorpora una cláusula para avanzar en resolver cuestiones identificadas en el Special 301 Report del USTR.
4) Trabajo forzoso y control de cadenas
El texto incluye una obligación explícita: Argentina deberá prohibir la importación de bienes producidos total o parcialmente con trabajo forzoso, y agrega que deberá considerar determinaciones del gobierno de EE.UU. bajo la Sección 307 de la Tariff Act de 1930.
5) Economía digital: impuesto digital, código fuente y arancel cero a transmisiones electrónicas
En comercio digital, el acuerdo dispone que Argentina no aplicará impuestos a servicios digitales que discriminen a empresas de EE.UU.; también prohíbe exigir transferencia de tecnología o código fuente como condición para operar (con excepción de requerimientos específicos por investigación, con resguardos). Además, establece cero arancel a las transmisiones electrónicas y apoyo a una moratoria permanente en la OMC.
6) Seguridad económica y control de inversiones
En un apartado sensible, el documento prevé cooperación en controles de exportación, sanciones y "seguridad de inversiones", incluyendo explorar un mecanismo de revisión de inversiones entrantes por riesgos de seguridad nacional, bajo "mejores prácticas" internacionales.
El acuerdo todavía debe transitar el carril institucional interno para su entrada en vigor (incluida la discusión parlamentaria). Mientras tanto, el anuncio ya activó lecturas contrapuestas: desde Estados Unidos se lo presentó como una baja de barreras y mayor acceso para exportadores estadounidenses, y desde analistas y medios se subrayó que el texto incluye compromisos de adecuación regulatoria exigentes para la Argentina.

La Casa Blanca reveló el documento del acuerdo y repasa los puntos principales. Cancillería argentina dijo que "mejora las condiciones para producir"