Paolo Rocca defendió la oferta de Tenaris en una licitación clave para el desarrollo gasífero y advirtió sobre el impacto de la competencia internacional y la apertura comercial en la industria local.
La polémica por la provisión de tubos de acero para una obra estratégica vinculada al desarrollo gasífero de Vaca Muerta escaló en las últimas horas tras la difusión de una carta del presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, en la que la compañía defendió su participación en la licitación y cuestionó la adjudicación del contrato a un proveedor extranjero.
El conflicto se da en un contexto de tensión con el Gobierno nacional, que justificó la decisión en la necesidad de reducir costos. La licitación, impulsada por el consorcio Southern Energy, contemplaba la provisión de unas 137 mil toneladas de tubos de acero destinados a un proyecto clave para la exportación de gas natural licuado.
En su carta, Rocca precisó que la oferta inicial de Tenaris -empresa del Grupo Techint- fue de 2.090 dólares por tonelada, "un valor que se ubica en línea con los precios vigentes en mercados desarrollados como Estados Unidos y Europa". No obstante, la adjudicación recayó en la compañía india Welspun, que presentó una propuesta más económica.
Desde Techint señalaron que, tras conocerse la oferta rival, la empresa decidió reducir su precio en un 24% con el objetivo de igualar el monto propuesto por el competidor extranjero. Según explicó Rocca, esa decisión se tomó "para preservar la operación industrial a largo plazo, aunque no resulte rentable para este negocio en particular".
Pese a esa rebaja, el consorcio mantuvo la adjudicación a Welspun. El empresario advirtió que se trata de una licitación de alto impacto para el sector, ya que el proyecto representa "alrededor del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura", lo que subraya su relevancia estratégica para la industria nacional.
Uno de los ejes centrales del planteo de Techint apunta al contexto internacional del sector siderúrgico. En su carta, Rocca sostuvo que la industria del acero atraviesa un escenario global de sobreoferta, impulsado por políticas comerciales agresivas de algunos países asiáticos que, según afirmó, "no operan bajo reglas de mercado".
De acuerdo con su análisis, esta situación llevó a que economías desarrolladas como Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil, México y Canadá implementaran aranceles o medidas de defensa comercial para proteger sus cadenas industriales. Ese cierre relativo de mercados, agregó, estaría provocando un desvío de exportaciones hacia países con menores barreras comerciales, entre ellos la Argentina.
Finalmente, Rocca vinculó la discusión con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), orientado a atraer capitales para proyectos estratégicos. Si bien manifestó su respaldo a la apertura económica impulsada por el Gobierno, remarcó que la forma en que se produce la inserción internacional resulta determinante para el desarrollo productivo y la sostenibilidad de la industria local.