Para una misma vivienda, el valor de arranque puede ir desde $820.000 hasta más de $1,5 millones, según la tasa que aplique cada entidad.
El relanzamiento de los préstamos hipotecarios ajustados por UVA volvió a poner en movimiento el mercado inmobiliario, pero también dejó en evidencia una fuerte disparidad entre entidades financieras que termina impactando de lleno en el bolsillo de quienes buscan comprar una vivienda. Hoy, para una misma propiedad, la diferencia entre una cuota inicial y otra puede ser abismal: desde valores cercanos a los $820.000 hasta cifras que superan ampliamente el millón y medio de pesos, según el banco elegido.
En un contexto donde la inflación muestra señales de moderación, pero el acceso al crédito todavía es selectivo, la tasa de interés pasó a ser el eje central de la decisión para los futuros propietarios. Esa variable no solo define cuánto se paga por mes, sino también el nivel de ingresos que exige cada entidad para aprobar el préstamo, lo que deja afuera a muchos interesados aun cuando la propiedad y el monto solicitado sean exactamente los mismos.

La Secretaría de Energía de la Nación dispuso un salvaje ajuste en la tarifa del gas, con facturas abultadas que comenzarán a llegar con los consumos de febrero de todo el país.
Un informe sobre la evolución de las cuotas, elaborado por el economista y docente de la Universidad Nacional de La Matanza (Unlam), Andrés Salinas, refleja con claridad estas diferencias. El estudio toma como ejemplo un inmueble valuado en u$s100.000, con un financiamiento del 75% a 20 años de plazo. Bajo esas condiciones, las cuotas mensuales pueden llegar a duplicarse entre el banco más barato y el más caro del sistema, marcando una brecha que resulta determinante al momento de elegir dónde pedir el crédito.
De acuerdo con ese relevamiento, el Banco Nación logró posicionarse a lo largo de esta nueva etapa de préstamos hipotecarios como la entidad con el costo financiero más bajo y, por lo tanto, con la cuota inicial más accesible del mercado. Esa ventaja lo dejó en un lugar de referencia para quienes priorizan pagar menos desde el arranque, aun sabiendo que se trata de créditos atados a la evolución de la UVA.
Salinas indicó que el Nación operó primero con una tasa del 4,5% y luego con una del 6%, siempre en créditos indexados por UVA. En enero de 2026, la cuota inicial para el ejemplo considerado se ubica en torno a los $820.000 mensuales.
Fuente: Minuto Uno