Las autoridades confirmaron que el alcalde no sufrió heridas, mientras que los cuatro presuntos agresores fueron abatidos y dos custodios resultaron lesionados.
Un alcalde de Filipinas sobrevivió milagrosamente a un intento de asesinato luego de que un grupo armado disparara con un lanzacohetes contra el vehículo en el que se trasladaba por una zona conflictiva del sur de ese país asiático.
El gobierno de la región autónoma de Bangsamoro informó que Akmad Mitra Ampatuan no sufrió lesiones como consecuencia del ataque, aunque dos integrantes de su equipo sí sufrieron distintas lesiones.
"El alcalde Ampatuan resultó ileso, mientras dos miembros de su equipo de seguridad fueron heridos", apuntó en un comunicado el gobierno de la región autónoma de Bangsamoro, en Mindanao, en el sur del archipiélago, donde sucedió el ataque.
El hecho se produjo este domingo en una zona históricamente atravesada por conflictos armados y disputas políticas. Sin embargo, recién fue confirmado este lunes por autoridades locales, que difundieron imágenes del violento episodio.
Las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo inmediato luego del ataque, que derivó en un enfrentamiento armado y en la muerte de cuatro presuntos atacantes, según confirmaron fuentes policiales.
El episodio tuvo lugar en la localidad de Shariff Aguak, ubicada en la provincia de Maguindánao del Sur, donde el alcalde Ampatuan ejerce su cargo. De acuerdo con la información oficial, el ataque se produjo mientras el funcionario se desplazaba en un vehículo blindado.
Según las imágenes compartidas en Facebook por Hadji Oping Ampatuan, vicealcalde de Shariff Aguak e hijo del jefe comunal, dos hombres armados descendieron de una furgoneta gris.
El video publicado en redes sociales muestra el momento exacto en el que los atacantes descienden abren fuego contra el vehículo oficial y permite observar cómo el automóvil de Ampatuan logra alejarse del lugar tras el impacto.
El Gobierno de Bangsamoro condenó enérgicamente la emboscada que sufrió el convoy y señaló que "se mantiene firme en la defensa de la gobernanza moral, la garantía de la seguridad pública y la preservación de la paz y el orden".
El director de la Policía regional, Jose Melencio Nartatez, confirmó que las fuerzas de seguridad iniciaron una persecución tras el ataque. El operativo concluyó con la muerte de cuatro de los presuntos agresores, que fueron abatidos durante un enfrentamiento armado.
Las autoridades no informaron, hasta el momento, si se produjeron detenciones adicionales ni si se identificó a los responsables del atentado. Tampoco se detalló a qué grupo pertenecían los atacantes ni si existía una amenaza previa contra el funcionario.
"El primer ángulo que analizamos es la tensión local relacionada con la política, que podría haber resultado en la contratación de sicarios", dijo el general de brigada Randulf Tuaño, jefe de la Oficina de Información Pública de la Policía Nacional de Filipinas (PNP), en declaraciones a medios locales.
En ese sentido, añadió: "Surgió un posible ángulo de represalia, en el que la policía está investigando si el grupo de sospechosos, ahora fallecidos, comparte el mismo apellido que las víctimas de un incidente de asesinato anterior".
La región de Bangsamoro, también conocida como Mindanao Musulmán, arrastra un conflicto separatista de más de cinco décadas en el que han participado distintos grupos armados.
Según datos oficiales, la violencia ha provocado la muerte de unas 150.000 personas, el desplazamiento de millones de habitantes y un fuerte impacto en el desarrollo económico de una zona rica en recursos naturales.
Además de los enfrentamientos entre organizaciones insurgentes y el Estado, la región es escenario de disputas armadas entre clanes políticos con ejércitos privados, que compiten por el control territorial y el poder local.
Este episodio, de hecho, representó el cuarto intento de asesinato del que Ampatuan logró salir con vida, según consignó el medio Inquirer tras recopilar testimonios locales. El primero fue un atentado con bomba en la carretera en 2010, luego sufrió otra emboscada en 2014 y cinco años después fue víctima de un nuevo ataque.
Ampatuan declaró en el pasado en el juicio contra miembros de su propio clan político acusados de organizar la denominada "Masacre de Ampatuan", ocurrida en 2009. Ese ataque estuvo dirigido contra un convoy de un rival político y terminó con 58 personas asesinadas, entre ellas 32 periodistas.
En 2019, tres integrantes del clan Ampatuan fueron condenados a cadena perpetua por orquestar ese atentado, considerado la mayor matanza de periodistas registrada en un solo ataque a nivel mundial.

El acusado había escrito en su diario íntimo que estaba "enojado" por el embarazo su hermana. Ocurrió en Estados Unidos.