Se llevaron a cabo más de cinco mil testeos y 38 conductores dieron positivo. El dosaje de alcoholemia más elevado fue en un conductor con 2,62 g/l de alcohol en sangre.
Durante los festejos de Año Nuevo se realizaron controles de tránsito en los diferentes puntos de la Ciudad de Buenos Aires y 38 conductores dieron positivo y se les retuvo la licencia. En ese contexto, dieron insólitas excusas para evitar las multas.
En una filmación registrada por los propios agentes, se observa a los distintos conductores realizando el test de alcoholemia. Muchos de ellos dieron positivo e intentaron convencerlos para no ser multados.
Luego de que los oficiales de tránsito les advirtieran acerca de que en CABA el permitido es de 0,5 gramos por litro de alcohol en sangre, les indicaban cómo realizar el procedimiento y comenzaba con el control.
"Me operaron en abril del pulmón y me falta uno, así que estoy con capacidad reducida", afirmó un conductor antes de soplar en el etilómetro.
"Sacate si querés el cinturón de seguridad, descendé el vehículo, así tenés más caudal de aire", le retrucó, impasible, la agente de tránsito. Al final el hombre dio positivo con 0,62 y él y los tres amigos que lo acompañaban se tuvieron que ir caminando.
"Brindé, tomamos vino y fresita", declaró una mujer que circulaba con su beba en el auto y dio positivo con 0,97. Antes, intentó justificar a la agente con que llevaba a alguien que "se rompió el brazo".
"Dio positivo en alcoholemia. Se va a retener el vehículo y va a ser llevado a una playa de acarreo. Se le va a retener la licencia y se le va a dar una licencia provisoria", le informó la agente de tránsito sobre los pasos siguientes.
"Si usted va a tomar alcohol no tiene que manejar, porque no solamente pone en riesgo su vida, sino que pone en riesgo la vida del bebé", le recordó la agente.
"Estás nervioso", le preguntó otra agente a un conductor, que no buscó esconder nada sobre su estado. "Tengo los 20 pejerreyes ahí y ya sé que ya está, sáquenme el auto que ya está", declaró con honestidad brutal antes de soplar en la pipeta.
El resultado de la prueba fue demoledor: 1,75. "Dio positivo en alcoholemia, se te va a labrar un acta contravencional, el vehículo va a ser remitido a una playa de acarreo...", le comentó la agente.
Entre la noche del 31 de diciembre y el 1° de enero se llevaron a cabo más de cinco mil testeos en toda Capital Federal y del total, 38 conductores dieron positivo, según indicó el GCBA.
Esta cifra permitió evidenciar que la tasa de positividad bajó a 0,77% contra el 0,97% de promedio anual.
Se registraron 12 casos de conductores con dosaje mayor a 1 g/l, por lo que se los inhabilitó para manejar entre 4 meses y 2 años, mientras que 26 dieron con dosaje entre 0,5 g/l y 0.99 g/l, por lo que la prohibición de circulación será de entre 2 y 4 meses.
"En total se retuvieron 38 licencias. El dosaje de alcoholemia más elevado fue en un conductor con 2,62 g/l de alcohol en sangre", detallaron.
Los controles de alcoholemia buscan reducir los incidentes fatales, porque 1 de cada 5 muertes está relacionada con el consumo de alcohol al volante. Durante 2025, los Agentes de la Dirección de Tránsito llevaron adelante más de 490 mil controles de alcoholemia.
La realización de los test permitió reducir progresivamente la tasa de positivos: 1,76% en 2020, 1,67% en 2021, 1,52% en 2022, 1,20% en 2023, 1,16% en 2024 y 0,97% en 2025.

El Presidente fue seleccionado por lectores y panelistas del conservador diario británico junto a Benjamin Netnhayu y Donald Trump, entre otros.