"El problema es que los fabricantes de semiconductores no pueden aumentar su producción de forma inmediata, porque abrir nuevas plantas o adaptar líneas de fabricación toma tiempo. Ante esa limitación, las compañías de memoria han dado prioridad a productos más rentables para servidores, como HBM y DDR5, y han reducido la disponibilidad relativa para otros dispositivos", señaló Simg en entrevista.
IDC
Para los consumidores, eso se traduce en una realidad menos favorable, pues habrá menos presión para competir por precio y más incentivos para empujar al comprador hacia equipos de gama media o alta.
Datos de Counterpoint señalan que los equipos por debajo de los 300 dólares (alrededor de los 5,000 pesos) serán los más afectados por la crisis de memoria, la consultora prevé una caída de 12% en los embarques globales de smartphones en 2026, al pasar de 1,255 millones de unidades en 2025 a 1,099 millones en 2026, con una recuperación gradual en los años siguientes.




