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 Renault Fuego GTX 1984: la coupé que se convirtió en un objeto de deseo en Argentina

Una coupé que combinaba diseño deportivo, buenas prestaciones y un nivel de equipamiento poco habitual para la época.

Miercoles, 29 de Julio de 2026

En plena década del 80, un auto comenzó a llamar la atención en las calles argentinas por una silueta muy diferente a la que ofrecía buena parte del mercado local. Era la Renault Fuego GTX, una coupé que combinaba diseño deportivo, buenas prestaciones y un nivel de equipamiento poco habitual para la época.

Aunque el modelo había nacido en Europa, su historia argentina comenzó temprano. Las primeras unidades llegaron importadas desde Francia y, el 1° de julio de 1982, Renault inició su fabricación nacional en la planta de Santa Isabel, Córdoba. La producción local se mantendría durante una década, hasta 1992.

La Fuego GTX que circulaba en Argentina en 1984 pertenecía a esa primera generación nacional y utilizaba un motor naftero de 1.995 centímetros cúbicos. Entregaba 103 CV, estaba asociado a una caja manual de cinco velocidades y tenía tracción delantera. Podía acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 11 segundos y alcanzar alrededor de 185 km/h, cifras importantes para un vehículo fabricado en el país hace más de cuatro décadas.

Pero su atractivo no estaba solamente debajo del capó. La Fuego ofrecía elementos como aire acondicionado, levantavidrios eléctricos, equipo de audio con pasacassette y tapizados de cuero en las primeras unidades argentinas. Su diseño, con una gran luneta trasera y una característica moldura oscura que recorría los laterales, ayudó a convertirla en uno de los autos más reconocibles de los años 80.

También tenía una particularidad: compartía parte de su base mecánica con el Renault 18. Eso permitió producirla en Córdoba y aprovechar componentes de un modelo que Renault ya tenía instalado en el mercado argentino.

Lo que nadie imaginaba en 1984 era que la Fuego todavía tenía por delante el capítulo que terminaría de convertirla en leyenda.

Un año después debutó en el TC2000 y posteriormente quedó estrechamente vinculada a dos nombres históricos del automovilismo argentino: Oreste Berta y Juan María Traverso. Con el tiempo, la coupé se transformó en uno de los modelos más exitosos de la categoría y consiguió decenas de victorias.

Su éxito local fue tan importante que Argentina terminó prolongando su vida mucho más que Europa. Mientras en otros mercados desapareció durante los años 80, la fábrica de Santa Isabel continuó produciéndola hasta septiembre de 1992. En esos diez años se fabricaron 19.952 unidades.

Por eso, encontrarse hoy con una Renault Fuego GTX 1984 conservada tiene un significado especial. No es solamente una coupé de los 80: representa los primeros años argentinos de un modelo que después se transformaría en símbolo de una época, protagonista del TC2000 y uno de los deportivos nacionales más recordados.