El reconocido SUV de la marca francesa encara la transformación más importante de su historia. Mantiene su perfil robusto e incorpora un diseño totalmente renovado, instrumental digital y una inédita motorización híbrida de 160 CV.
La Renault Duster atraviesa la transformación más profunda desde su lanzamiento. La nueva generación del SUV conserva los pilares que construyeron su reputación -como la robustez y la solvencia fuera del asfalto-, pero suma una estética modernizada, equipamiento tecnológico y la incorporación de mecánicas electrificadas.
En el plano estético, el modelo adopta un frontal renovado con ópticas LED y paragolpes de trazos marcados. En la parte posterior destaca la integración visual de sus faros mediante una tira lumínica, mientras que las manijas de las puertas traseras ocultas en el pilar C refuerzan un perfil más estilizado y dinámico.
Las medidas del vehículo marcan un despeje del suelo de 212 milímetros, ideal para transitar por superficies irregulares. En el interior, la capacidad de carga continúa siendo una fortaleza: el baúl ofrece 518 litros de volumen disponible, ampliables al rebatir los asientos posteriores.
El habitáculo evoluciona con la incorporación de un tablero de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla multimedia central de 10,1 pulgadas, elevando la calidad de la conectividad y la presentación de datos a bordo.
La oferta mecánica presenta opciones turbo de 100 CV y 160 CV, pero la gran novedad es la incorporación de un sistema híbrido de 160 CV. Esta variante combina un motor naftero con dos propulsores eléctricos, permitiendo circular en modo limpio hasta el 80% del tiempo en la ciudad.
A pesar de que la compañía no confirmó la fecha de llegada de esta nueva generación al mercado argentino, la renovación de la Duster marca el camino hacia la electrificación de los modelos más populares de la marca.