En un mercado automotor que atraviesa una verdadera invasión de marcas chinas, el Atto 2 logró destacarse por encima de decenas de competidores
Hace apenas unos meses, pocos argentinos sabían qué era un BYD Atto 2. Hoy, ese nombre aparece cada vez más en las calles, en las concesionarias y en los rankings de patentamientos.
En un mercado automotor que atraviesa una verdadera invasión de marcas chinas, el Atto 2 logró destacarse por encima de decenas de competidores. Mientras los vehículos provenientes del gigante asiático ganan terreno en Argentina y ya representan una porción cada vez más importante de las ventas, este SUV híbrido enchufable se transformó en uno de los grandes protagonistas del año.
En apenas tres meses, el modelo superó las 2.000 unidades patentadas y logró ubicarse entre los vehículos más vendidos del país, incluso por encima de referentes históricos del segmento. La demanda fue tan fuerte que BYD decidió aumentar su precio de lista en 2.000 dólares.
La respuesta combina diseño, tecnología y eficiencia.
Con 4,33 metros de largo, el Atto 2 presenta una imagen moderna y sofisticada. Sus líneas suaves, la iluminación LED y un diseño que privilegia la aerodinámica le otorgan una estética actual que rápidamente llamó la atención de los compradores.
Por dentro, apuesta al minimalismo. La gran protagonista es la pantalla multimedia central, desde donde se controlan la mayoría de las funciones del vehículo. Los materiales transmiten una sensación de calidad superior a la esperada para su rango de precio y el espacio interior resulta cómodo tanto para conductor como para pasajeros.
Sin embargo, el verdadero diferencial aparece cuando se pone en marcha.
El Atto 2 combina un motor naftero de 1.5 litros con un motor eléctrico que juntos desarrollan 212 caballos de fuerza. Esa potencia le permite acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 7,5 segundos, una cifra que lo ubica entre los más ágiles de su categoría.
Además, puede recorrer más de 100 kilómetros utilizando exclusivamente energía eléctrica. Para muchos usuarios urbanos, eso significa realizar la mayoría de sus trayectos diarios sin consumir una sola gota de combustible.
Cuando la batería se agota, el vehículo continúa funcionando como un híbrido convencional, manteniendo consumos realmente bajos para un SUV de su tamaño.
Otro aspecto que explica su éxito es el equipamiento. Frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, control crucero adaptativo, cámaras panorámicas, cargador inalámbrico para celulares, techo panorámico y conectividad inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay forman parte de una dotación que hasta hace pocos años estaba reservada para modelos mucho más costosos.
Con un precio de lista de US$ 33.990, el Atto 2 se convirtió en el símbolo de una nueva etapa del mercado automotor argentino.
La historia recién comienza, pero el fenómeno ya es evidente. Lo que hace poco era una apuesta desconocida llegada desde China hoy es uno de los vehículos más buscados del país.
Y todo indica que todavía tiene mucho camino por recorrer.