El Gobierno impulsa una reforma que modifica siete leyes electorales clave. Qué propone y cuáles son las principales críticas.
El Gobierno nacional sigue jugando fuerte cuando de proyectos de ley se trata. Independientemente de su aprobación y de los líos de agenda pública ya conocidos, el espíritu reformista sigue vigente.
Hace poco, ingresó al Senado la modificación al régimen electoral (modifica o elimina 7 leyes fuertes) donde el gobierno busca modificar de manera simultánea el régimen de partidos políticos, el sistema de selección de candidatos, el instrumento de votación, el financiamiento partidario y las condiciones de elegibilidad. Podemos dividir y sintetizar en seis ejes troncales al proyecto (desde la perspectiva del gobierno):
Reforma de los Partidos Políticos: El régimen de registro y caducidad de los partidos políticos es el más flexible de toda América Latina y ha alentado la proliferación de partidos tipo emprendimientos con una finalidad económica (hay 45 con representación nacional y 714 distritales). La reforma busca que tengan una real representatividad y proceso de afiliación, dando fin a los sellos de goma. Sube el piso en 0,1% del padrón en los partidos de distrito y de 5 distritos más el reconocimiento en los partidos nacionales, además del 0,1% del padrón electoral nacional. Sube, también, un 1% el umbral de votos.
Fin a la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral: El objetivo claro es eliminar las PASO ahorrando el costo de su implementación y fomentando las internas partidarias.
Modificación del financiamiento de los partidos políticos: El actual sistema mixto de financiamiento y la preponderancia de los aportes públicos puestos en cabeza del Estado no garantiza transparencia. Las campañas electorales dejarán de ser solventadas casi íntegramente por el Estado y se le abrirá paso al financiamiento proveniente del sector privado, donde el Estado solo se encargará de asegurar la transparencia. Se quitan los topes que pueden dar los privados y se los bancariza. Los espacios publicitarios los compra el partido; ya no los da más el Estado.
Reforma en la elección de Parlamentarios del Mercosur: Suspende la elección directa de los parlamentarios. Estos cargos pasarán a ser elegidos de forma indirecta (ocupados por legisladores nacionales) hasta que el bloque vote conjuntamente. También se les quitarán los fueros.
Adecuación del régimen de simultaneidad de elecciones nacionales y provinciales: Se intenta garantizar una correcta implementación de las elecciones simultáneas entre el Gobierno nacional y los gobiernos provinciales, a través de dos modificaciones: una referida al plazo máximo para que las provincias soliciten la adhesión y, además, implementando la boleta única papel (si adhieren los distritos), buscando simplicidad en el cuarto oscuro y más transparencia. Se agrega el casillero "lista completa" y se elimina la obligatoriedad del debate presidencial.
Incorporación de Ficha Limpia: Impide que quienes hayan sido condenados en segunda instancia por un delito doloso puedan ser candidatos para cargos electivos nacionales u ocupar cargos en la Administración Pública.
El Gobierno sostiene que esta reforma busca actualizar el sistema electoral y de partidos, adaptándolo a las exigencias del presente; que mejora la relación entre los candidatos y los electores, y fortalece las reglas democráticas, de la mano de la reducción de gastos y de procesos que otorguen una mayor transparencia en el financiamiento electoral.
Las críticas al proyecto
Sin embargo, las críticas a varios aspectos del proyecto empezaron a marcarse desde el campo académico y político. Las mismas pueden agruparse así:
Reduce la oferta electoral y la constitución de nuevas fuerzas.
La LLA ataca las reglas que le permitieron construirse como partido y ganar su elección más importante.
Al eliminar las PASO, no las reemplaza con otro mecanismo (se teme caer aquí presos de las conducciones partidarias y sus decisiones).
Elimina los partidos pequeños no competitivos, en gran parte porque se cambia el porcentaje de "votos emitidos" en una última elección por el del padrón electoral, haciendo más difícil la supervivencia del partido chico (mantener la personería, por ejemplo) y forzando a generar alianzas o confederaciones. Además, al eliminar el acceso igualitario a servicios de comunicación, atenta contra la igualdad democrática de estos.
El financiamiento privado ampliado puede llevar a "privatizar" partidos y cegarlos de intereses de actores no políticos con recursos.
Consultamos a Facundo Cruz, consultor y analista político, quien comenta: "Es la tercera propuesta de reforma política que tiene el oficialismo. Este intento de modificar las reglas de juego de la democracia tiene una doble contradicción. Primero, respecto al instrumento de votación, ya que contradice lo que fue la implementación de la boleta única papel que promovió LLA en 2025, que desacoplaba los niveles electorales separando la competencia entre la elección nacional y la local, sacando además el casillero de "lista completa" (que hoy vuelve a incorporar); y segundo, busca reforzar a los partidos políticos fuertes con las exigencias de reconocimiento partidario, dejando de lado a los pequeños por estas mismas reformas. Sin embargo, el financiamiento privado que se promueve al quitar topes termina debilitando a los partidos en contraposición con lo mencionado anteriormente, transformando a los fuertes en maquinarias electorales privatizadas."
Las probabilidades de éxito de la reforma están hoy condicionadas por un presente difícil respecto a la opinión pública para con el Gobierno, que no se sabe hasta cuándo durará y que por ende nos lleva a preguntarnos si es un buen momento para tomar semejante iniciativa. Si el Gobierno presiona por eliminar las PASO, encontrará a los bloques dialoguistas en condiciones de generarle un freno a ese impulso, puesto que el tema no es parte de sus agendas y en su momento los tuvo como promotores.
Resta ver qué deciden acompañar y modificar las fuerzas provinciales y los partidos aliados al gobierno. Algunos temas vienen siendo parte de la agenda de estos, pero saben que el proyecto escrito está basado en los intereses de La Libertad Avanza. El fin de las PASO es quizás lo más resistido por aliados y opositores, y visto como un beneficio para la LLA.
Todavía no hay fecha de discusión parlamentaria, pero todo se encamina a que "Ficha Limpia" se separe y tome un tratamiento independiente; sumado a que las fuerzas provinciales pondrán sobre la mesa sus necesidades de gestión, como ya es costumbre a la hora de las negociaciones.

Así lo expresó la senadora y jefa de bloque LLA, luego del cónclave del viernes pasado que encabezó Milei y que defendió a Manuel Adorni.