El oficialismo abandonó el recinto por falta de quórum en medio del escándalo por la intervención de Ueno Bank y la presión opositora para que el proceso de juicio político siga su curso.
La crisis institucional en Paraguay sumó un nuevo capítulo este jueves luego de que se levantara la sesión conjunta del Congreso Nacional convocada para definir la aceptación de la renuncia de Santiago Peña a la presidencia de la República.
La falta de quórum se produjo después de que los legisladores oficialistas del Partido Colorado abandonaran el recinto, tras constatar que no reunían los votos necesarios para aprobar la dimisión del mandatario y habilitar la sucesión del vicepresidente Pedro Alliana.
La maniobra parlamentaria profundizó el escenario de tensión política desatado tras la intervención de Ueno Bank -una medida que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos- y el incesante avance del pedido de juicio político contra Peña, el cual había recibido luz verde por unanimidad en la Cámara de Diputados.
Desde la oposición, la jugada del oficialismo fue recibida con duros cuestionamientos. El senador liberal Líder Amarilla advirtió que la maniobra de aceptar la renuncia en estos términos no era más que una estrategia para blindar a Peña, permitiéndole acceder de forma inmediata a la condición de senador vitalicio y, con ello, a los fueros parlamentarios correspondientes. Asimismo, el legislador remarcó que la dimisión del mandatario no debía interrumpir ni anular el proceso de juicio político en curso.